Supera la ficción · Episodi 21
El miembro final
Descripció de l’episodi
La vida es maravillosa y en este capítulo hablamos de un documental sobre penes. ¿QUÉ MÁS QUERÉIS? ¿QUÉ OTRA COSA PODRÍA PEDIR UN AMANTE DE LOS DOCUMENTALES COMO NOSOTROS?
The Final Member: www.guidedoc.tv/documentary/the-final-member/ (http://www.guidedoc.tv/documentary/the-final-member/)
Además, seguimos adelante con el tema de la aplicación para ver documentales y os pedimos vuestra opinión.
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Data d’emissió estimada des del primer episodi, el 29 de desembre de 2014, suposant un episodi per setmana.
Data de la fitxa conservada: 16 setembre 2015 · SoundCloud · ficha original.
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A ver, Víctor, hoy vamos a hablar de dos asuntos, ¿vale? Sí. Vamos a ordenarlo por tus preferencias. Vamos por partes. Vamos por partes. Por un lado, vamos a hablar de la locura que soltamos el otro día. Sí. Es decir, la idea de crear nosotros una aplicación que sirva para ver podcast, o sea, para ver los documentales. Escuchar podcast y ver documentales. O sea, ver los documentales de los que hablamos en el podcast. Sería eso, ¿no? Lo he entendido bien. Exacto. Le hemos estado dando vueltas y, bueno, luego lo hablamos.
Este sería un tema. Y el otro tema del que tendríamos que hablar es de un documental sobre penes. Sobre partes. Entonces, ¿por dónde quieres empezar? ¿Cuáles son tus preferencias? Empecemos por el prepucio. ¿Mis preferencias en qué sentido? No, bueno, a ver, un momento. Es un documental, vamos a hacerlo de siempre, que al principio explicamos más o menos de qué va el documental. Hacemos un sumario del documental, un abstracto. Una sinopsis ahí, vale, venga. Exacto. Dale. El título del documental es The Final Member, el miembro final. La cuestión es que en Islandia hay el único museo de penes del mundo, el llamado el Museo Falológico...
Sí, sí. Que haya uno en el mundo, que solo haya uno en el mundo, también va a ser por algo. Sí. Pero bueno, sí, sí, bien. Sigamos. El caso es que existe. Existe. Bien. Estamos así de mucha risa, pero no es de risa, ¿eh? Entonces, hay un señor que era profesor de escuela, no sé de qué grado, Que un día unos amigos, creo, o algo así, le regalan un pene de un animal que creo recordar era un toro. Sí, y si no me equivoco un pene con forma de bastón.
O a lo mejor es que el pene ya es así, o a lo mejor él se hace un bastón con ese pene. Sí, yo creo que va más por ahí. Va por ahí. De hecho todos los penes tienen forma de bastón, yo no sé qué pene tienes tú, Adrián, pero... Sí, bueno, también depende, ahí hay el asunto de los tamaños, de que también se trata el documental, pero digamos, no voy a confesar en exceso, pero digamos que mi pene sería un bastón para una persona bajita. Sí, exacto. Vamos a ponerlo serio. Entonces, a este señor un día le regalan un pene disecado de etón.
Y todo comienza como una especie de broma, pero el señor comienza a coleccionar penes. Recoge el gustillo. ¿Sabes aquello que nos pasa a todos? Sí, de pequeño. Un día te regalan una bolita de cristal de estas que nievan. Y entonces los humanos somos así. Te regalan una y entonces ya tienes la imperiosa necesidad de coleccionarlas. Esto nos ha pasado a todos. Y a este señor le pasa eso con los penes. Entonces comienza a coleccionar penes. Penes de animales, de todos los animales. Llega un momento en el que en casa ya no le caben más penes. Recuerdo que hay una frase muy buena de la mujer,
de la mujer del señor, que sale, este señor tiene mujer, y aún esta afición, este señor tiene mujer, y que dice algo así como, bueno, iban llegando penes y más penes a casa y al final la situación se salió de control. Se salió de control. Y me gusta mucho cuando le preguntan a la mujer qué opina cuando el protagonista, el señor de los penes decide abrir un museo con todo eso que había coleccionado. Y la respuesta de la esposa es muy elocuente porque le dice, pues me pareció muy bien porque ganamos espacio en casa. Porque claro, te imaginas que hasta el momento
en el que el señor habilita un espacio para la exposición de todos esos penes que coleccionaba claro, eso lo iba metiendo en rincones. Entonces supongo que cuando se sale de madre se sale de control, como tú dices también es porque falta espacio y te puedes encontrar un pene en cualquier sitio de la casa, o sea, tú puedes ir de visita a esa casa que hay que tener valor también para ir pero, claro, tú vas oye, voy a por una cerveza en la nevera, abres y hay ahí un bote con un pene de delfín. Es que además además de coleccionar penes reales de animales disecados
y hecho con la taxidermia y todas esas cosas, el tío también colecciona penes de todo tipo. O sea, tú lo ves paseando por casa y ves relojes de pared con forma de pene, mesita de noche con forma de pene. No me lo estoy inventando, cosas de verdad. Él incluso se aficiona a crear cosas con madera con forma de pene. Por ejemplo, muestra un minibar bastante grande con forma de pene. Para que la gente lo asuma. Es una polla gigante de madera que se abre, que tiene que da de sí, tiene ahí como unas manecillas para tú tiras y abres y te sale un
minibar. Sí, sí, exacto. Eso hay que decir que esa parte... Eso me lo compraría yo, la verdad. Eso te lo compraría yo, porque es práctico. Pero por otro lado, es verdad que él decide hacer todas estas cosas para sacarle un poco más de partido a su museo y ponerlo en la parte de souvenirs. Exacto. Porque claro, eso todo museo que se precie tiene que tener una tienda al final del recorrido en el que comprar algún recuerdo. ¿Y qué mejor recuerdo del museo de penes que un minibar con forma de polla? Entonces, vayamos por partes. Llega un momento en el que no le
caben los penes en casa y tiene que abrir un museo allí en esa ciudad que es una ciudad muy al norte de Islandia, a unos 50 kilómetros del círculo polar ártico. El clásico overbooking de pene. Exacto. Entonces, pero claro, tiene especímenes, porque atención, a los penes, él les llama especímenes. Tiene especímenes de casi, es como una gran arca de Noé, pero solo de penes, ¿no? Y su meta, como si dijéramos, es tener un pene de cada uno de los animales que han existido en la faz de la Tierra, porque además tiene penes de animales ya extinguidos, de animales extintos.
Sí, sí. Y también se enorgullece de tener uno de los penes más grandes de todos, que es el de una ballena. Exacto. Y también tiene uno de los penes más pequeños, que si no me equivoco es el de un hámster. El de un hámster, sí señor. Pero claro, si tú te paras a pensar en todos los penes de todos los animales que existen en la Tierra, uno que de momento no ha conseguido es el pene humano. Porque los humanos, evidentemente, somos animales. Y el Señor, pues un día, cuando ya estás satisfecho, esto siempre es así los humanos, ¿no?
Siempre queremos un poquito más, un poquito más, un poquito más. Y cuando ya tienes el pene del cachalote, cuando ya tienes el pene de la nutria, cuando ya tienes todos los penes de todos los animales, ¿qué quieres? Tener un pene disecado de un humano. Del último mamífero. Y de ahí The Last Member. Y ahí comienza, como si dijéramos, la historia del documental. Sí, porque ese es el conflicto que te plantean inicialmente. La semana pasada recuerdo que hablábamos de un documental que de hecho no tenía conflicto.
que era una sucesión de conceptos, que es algo muy de documental clásico, por así decirlo, de los antiguos, que eran los documentales rollo, pero en estos muchos documentales de los que comentamos aquí en Supera la ficción, que tienen esta estructura más cinematográfica, es decir, pensada como una narración para enganchar al espectador y para que tenga un atractivo más allá de lo que te cuentan, Pues en este documental se plantea utilizando esta fórmula, es decir, que existe un conflicto, de modo que el espectador está esperando que se resuelva, con lo cual ya te engancha de a ver, vamos a ver qué ocurre.
Y eso me parece un punto a favor. Pero con el añadido de que este es el primer conflicto. Pero hay más. O sea, hay giros narrativos en este documental que, de entrada, yo por lo menos me lo puse a verlo con una expectación moderada y creyendo que a los 20 minutos ya estaría un poco harto. Pero no, me enganché. He descubierto que los penes enganchan. No, es que a ver, ahora al principio evidentemente hemos hecho un poquito de broma porque ¿qué vas a hacer con tanto pene? Pues hacer un poco de resitas y de jeje y jaja, pero el documental tiene su gracia.
Y para mí tiene una de las cosas que más aprecio en un documental, que es que la historia sea lo menos normal posible. O sea, que sea una... Me gustan cuando son historias mínimas. Yo creo que esto es una historia pequeñita, no es una gran historia, ¿no? Pero lo más importante es que es una historia que no hemos visto en ningún otro documental. Es aquello típico de cuando estás en la facultad de audiovisuales y te dicen que hagas un documental, lo primero que piensas es en hacer un documental sobre hombres, sobre pobres en la calle. Eso es uno de los temas estrella.
Y esto es lo que más se aleja a este tipo de documentales. Y solo por eso yo creo que tiene un valor muy grande. Y además... Es lo opuesto a mainstream. Lo opuesto a mainstream, exactamente. Y además los cinematógrafos de este documental hacen un muy buen trabajo, como tú decías, de montaje. Tiene una cosa que sabes que a mí no me gusta, que es que hacen la trampa típica del tiempo. Y es que te lo explican todo como si estuviera sucediendo en presente. Es como el caso Searching for Sugar Man.
Te lo explican todo como si fuera en presente, pero en realidad los testimonios lo explican en pasado pero a través del montaje parece que esté sucediendo en ese momento. Y eso a mí me pone bastante nervioso. Porque, como siempre te digo, no le veo... Creo que explicando una cosa que haya sucedido con anterioridad no pierde valor. La historia sigue siendo la misma. Y además te provoca, te facilita que llegado a cierto punto te planta al espectador en el presente. Y eso hace crecer a la historia. Pero bueno. Yo ahí discrepo un poco y creo que...
Entiendo que es un poco trampa, pero para mí es una licencia narrativa tolerable y que en algunos casos puede favorecer la historia, por lo menos el generar este interés, el modo en el que está contado. Pero bueno, en el fondo tampoco creo que sea muy relevante. Lo que estamos de acuerdo es que es un documental meritorio, yo creo que en muchos aspectos. Yo creo que podemos avanzar, sin hacer ningún tipo de spoiler, avanzar un poquito más en la historia para que... La puntita solo. Sí, son la puntita de la historia, para que entren más ganas de verlo.
Y es que en el momento en que el propietario del museo, el protagonista del documental, hace esta llamada a la humanidad en la búsqueda de un pene, Aparece en primer lugar un señor famoso islandés, famoso porque había sido un aventurero, si no recuerdo mal, y es un señor Casanova con una gran fama de mujeriego y es de los típicos señores que tiene una libretita con los nombres de todas las mujeres que se ha follado a lo largo de su vida. ¿Quién no ha conocido un hombre que tenga una libretita? Con pocas páginas, generalmente, al menos los que he conocido yo. Pero este señor no.
Este señor tiene como unas 400 mujeres apuntadas. Al menos, por apuntar, puedes apuntar las que quieras. Aunque matiza que hay casi 400 o 400 sin contar prostitutas. Exacto. Eso me pareció honorable, de su parte. Como muy obvio, ¿no? Hombre, por supuesto, las prostitutas no las contaremos. Como todo el mundo sabe, las prostitutas no se cuentan. No se cuentan. Que tiene un punto faltón. Es como si no son personas. Tampoco son ni personas. En fin. Bueno, da igual. Tampoco sé cuáles son los protocolos en lo que es la contabilidad. Y entonces hay este señor, que es un señor ya mayor, ya bastante a punto de palmarla,
y aparece un americano. Y claro, ¿qué pasa? Cuando tú pides un pene a la humanidad, Al ser una petición de estas características, es evidente que tienes un alto riesgo de que la persona que se ofrezca, pues que no esté muy bien de la cabeza. Y es lo que pasa con el americano. Parece un señor que... El islandés tampoco está muy allá. No, pero el islandés yo creo que lo hace como más... Yo el islandés lo veo como un tío más normal, ¿no? Sencillamente ha sido famoso en Islandia toda su vida, ya me dirás, famoso en Islandia. Que tampoco es que sea muy famoso, ¿no?
Y famoso por hacer... Aparte de por hacer aventuras que básicamente es llevar guiris a las montañas heladas. No, no, por follar. Bueno, y por eso. Pero quiero decir que es un poco... O sea, es un famoso friki. Sí, sí. Es friki. Claro, es como si dices aquí, yo qué sé, Tamara. No la cantante, sino la otra. Es famosa, sí. Pero ¿por qué? No lo sé. Espera un momento, un momento. Perdona, ¿eh? Pero ahora, Tamara, ¿qué coño es? ¿Qué tamana? No sé, una que salía en los programas del corazón que también salía su madre, no sé, era una cosa muy rara
Bueno, hay muchos famosetes de esto La de No cambié que hizo una canción que se llama No cambié No lo sé, no lo sé En cualquier caso, seguro que nuestros oyentes son asiduos consumidores de Telecinco y conocen toda esta fauna Vale, bueno, a ver, un momento ¿Dónde estábamos? Eso, y aparece el americano Entonces, el americano es un personaje bastante diferente al de el viejito islandés la única obsesión del viejito es que se le va encogiendo la polla y entonces tiene miedo que llegados al punto, porque esto se hace en el caso del viejito islandés, después de la muerte le cortarían el pene
y lo expondrían en el museo junto a los penes de cachalote y de las nutrias ¿de acuerdo? En el caso del americano es un señor que para comenzar se refiere a su pene por el nombre de Elmo. Le ha puesto así. Una exnovia le llamó Elmo a su pene. Entonces vemos a este señor hablando delante de la cámara, con un documental como cualquier otro, y hablando todo el rato en tercera persona de su pene al que le ha llamado Elmo. Y dice, Elmo estaría muy contento de estar en este museo en Islandia. Pero, claro, se daba una circunstancia y es que al tratarse
de dos frikis, alguno más demente que el otro, pero bueno, allá ya se da la circunstancia de que ambos quieren ser los primeros penes expuestos en el museo del pene. Con lo cual, ahí tenemos un giro de guión y el conflicto inicial que era, ¿va a lograr el señor del museo un pene? Se convierte en un nuevo conflicto mucho mayor, que es, hay dos candidatos, ¿qué pene ganará? Exacto, exacto.
Y ahí se pone muy interesante, muy interesante. A mí me pasó lo mismo que has dicho tú antes, que es que el documental me atrapó completamente. Y aparte de esta locura del tío americano, que acaba haciendo cosas muy raras, y se ve, los penes se ven, esto la gente se lo debe estar preguntando ahora en casa mientras nos está escuchando. ¿Se ven los penes? Sí, se ven los penes. Y se ven penes de todo tipo y penes disfrazados.
Sí, eso es muy importante. Que la gente esté advertida de que hay momentos que se ve un mismo pene disfrazado de varias cosas, entre ellas de Santa Claus o de mago. Y de superhéroe. Y de superhéroe. Bueno, entonces, con capita y todo. Entonces, dentro de este mundo de locura del americano que quiere donar su pene, a mí me pareció ver cierta lucidez en algunos debates. Que abre el tema de donar el pene. Y no, ahora estoy hablando seriamente. Él se refiere a una de las razones, da diversas razones. Yo creo que dentro de su locura da diversas razones.
Una de las cuales es que él siempre ha tenido muy buena relación con Elmo y quiere que Elmo sea el pene más famoso de la historia de la humanidad. Pero aparte de eso, que eso sí que podía ser considerado como una locura, él comenta alguna cosa que a mí me hizo pensar. Y es que él dice que otra de las razones por las cuales él quiere liberarse del pene es por liberarse del lastre del pene. Y ahora estoy hablando metafóricamente. O sea, él quiere... No, esto lo dice y a mí me pareció que está bastante bien. Es cierto. Los humanos, los hombres,
muchas veces estamos condicionados por el pene y por lo que nos hace hacer el pene. eso es así igualmente, ahora dicho así parece un poco raro lo que estoy diciendo, o un poco extraño o lastivo o lo que sea pero igualmente que a mí el estómago me hace hacer cosas el órgano de mi estómago me hace abrir la nevera cuando tengo hambre y como, pues el pene me hace hacer cosas entonces este señor se siente incómodo, le gustan mucho las mujeres y se siente incómodo con este dominio que tiene el pene sobre él, sobre su persona
y una de las razones por las cuales quiere liberarse del pene es por esto y de hecho utiliza una expresión que a mí me fascinó que era hizo esta misma reflexión y en voz alta dice entonces claro si me libero del pene seré inmune a las mujeres y me encantó el concepto inmunidad aplicada al deseo carnal en este caso pero hay una historia porque realmente el documental que de entrada dices va le voy a ver porque me voy a pasar un buen rato, se va tornando en un drama muy serio por muchos lados.
Uno de los dramas es el del americano, que te está contando que uno de sus motivos, uno de sus razones para cortarse el pene es que ha tenido tantos desengaños amorosos que no quiere volver a pasar por eso. Por cierto, estamos dando por supuesto algo que a lo mejor la gente no tiene por qué saber, y es que el americano estaba dispuesto a dar su pene en vida. Así, eso, eso, sí. Cosa que el viejecito no. El viejecito era un donante, pero... Oye, hace lo que queráis con mi pene, pero ya cuando lo tenga en desuso por defunción. Hay una escena espectacular.
Perdón, perdón, que por otro lado es el único modo de competir. Porque, claro, al ser una carrera para ver qué pene llega antes al museo, Lógicamente, estamos hablando de un señor de 93 años contra un señor que tiene 60 o 70. Entonces ahí había una ventaja temporal del viejete, que el americano decide contrarrestar decidido a cortárselo en vida. Sí, sí, que eso provoca, para mí, hay dos escenas buenísimas. Una es la del viejo cuando le están haciendo el molde. Eso es alucinante, porque claro, para el propietario del museo, antes de que esté ahí el pene,
él ya crea el espacio y ahí pone un molde, hasta que llegue el pene de verdad. Y al viejo le hacen un molde y esa escena es espectacular, de lo mejor que he visto yo en el mundo del documental. Y a propósito de esto que explicabas del americano, también se produce una escena que es muy divertida, que es claro, él tiene que montar todo el dispositivo para que le corten el pene antes de morir. y allí hay un jaleo con un laboratorio italiano y salen gráficos de cómo enviarán el pene hasta San Francisco
y de San Francisco lo disecarán allí con un laboratorio portátil y luego lo llevarán hasta Islandia. Eso es hilarious, que dirían los americanos. Es complicado. A mí se me pasaron las ganas de cortarme el pene al ver todo el protocolo. O sea, es como, uff, qué jaleo. No, no, mejor me lo quedo. Bueno, la verdad es que no sé si quieres añadir alguna cosa más. yo, como he dicho al principio aparte del jiji jaja yo es un documental que recomiendo yo también absolutamente además me gusta muchísimo porque se sale de la típica historia que nos encontramos mayoritariamente en los documentales
y además está muy bien narrada y es una historia real y además es una historia que hace bueno el título de este podcast que es que supera la ficción si alguien escribiera un cuentecito con esta historia o una peli de ficción con esta historia, pues no le darías ningún valor, ¿no? No, no, me parece muy recomendable porque independientemente de que la historia es más o menos curiosa, es que está muy bien hecho. Creo que está muy bien contado, está bien rodado, está bien montado. Lógicamente no es un documental que vaya a ser especialmente conocido porque el asunto que trata
es muy residual y más curioso que profundo, pero eso no le quita ningún valor como producto audiovisual. Y bueno, para eso estamos nosotros dos, ¿no? También para traer cosas raritas y para encontrar cosas raras y explicarla a nuestros oyentes. Claro, lo bueno un poco de... Como lo nuestro es un poco patológico y consumimos documentales a granel, Los oyentes que quizá no tengan esta adicción tienen la ventaja de que los vemos nosotros. Entonces, si son malos, ya os lo contamos. O sea, ya os decimos, oye, no dediquéis tiempo a esto. Pero si están bien...
Sí, perdón. De hecho, muchas veces vemos documentales que son malos y ya directamente no grabamos nada, ni hacemos ningún comentario, ni nada. Bueno, eso es otro modo de que pasen desapercibidos. Exacto. Pero sí, supongo. Y de hecho, a lo mejor esta debería ser una de las funciones que debería tener esta aplicación si decidimos hacerla, que es más allá de que sea una plataforma donde ver películas, que eso existe, de películas de ficción, de documentales hay poquitas, o ninguna. Pero supongo que en nuestra aplicación una de las cosas distintas que tendría es que serían documentales seleccionados. Sí, claro.
Es decir, yo creo que solo intentaríamos conseguir que en la aplicación estuvieran documentales que nosotros quisiéramos volver a ver. Sí, sí. Entonces supongo que para el consumidor o para el usuario de esta aplicación, el hecho de saber que hay un filtro y de que lo que hay ahí son documentales que merecen la pena bajo nuestro criterio, que si nos están escuchando, pues ya saben cuál es. Supongo que le da un valor extra. Adrià y yo hemos estado hablando, después de aquel No hay huevos final que acabó el último capítulo, bueno, pues les hemos estado dando vueltas más seriamente al tema de esta aplicación,
y hemos pensado un poco cómo podría ser, cómo nos imaginamos qué sería esta aplicación y qué funciones haría. ¿Explicas un poco, Adrià, cómo pensamos que sería? Sí, bueno, una cosa que pensamos es, a ver, ¿quién coño somos nosotros para meternos en esto? Pero por otro lado pensamos, y si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer? Y entonces estamos ideando una cosa que es como concepto es un poco rara, pero que tanto a Víctor como a mí nos motiva. y es, ¿sería posible combinar en una misma aplicación que se puedan ver documentales, pero a la vez se puedan escuchar los podcasts que vamos publicando?
Es más, ¿sería posible escuchar el podcast y tener debajo un simple triangulito para darle al play y ver ese documental del que estamos hablando? Por ejemplo, la experiencia como usuario en el día de hoy cuando estéis escuchando esto, que sería hostia, me ha despertado curiosidad el documental de los penes a ver cómo coño lo encuentro y si simplemente debajo hay un play y lo puedes ver eso parece yo como consumidor me parecería súper cómodo no sé si esto es técnicamente posible, no sé si esto es viable, no sé si esto va a ser posible porque implicaría hablar con la gente que hace los documentales
llegar a un acuerdo con ellos para que pongan su película en esta aplicación, bla bla bla bla me imagino que no es sencillo pero no sé, a lo mejor nos interesa solamente a ti y a mí, pero si a alguien más le parece una idea interesante que nos la haga saber porque así a lo mejor lo movemos si solamente es para ti y para mí pues a lo mejor ya no hace falta ponerse a ello porque creo que esto va a llevar trabajo pues digo cómo nos pueden contactar en Twitter estamos y es donde más donde más hablamos con nuestros oyentes
y es arroba supera la ficción, no tiene ningún secreto y si alguien quiere hacernos escribir un correo electrónico pues es contacto arroba supera la ficción punto com de todas maneras lo dejamos todo en las notas del programa además en las notas del programa Adrián dejaré una cosa que incluso creo que tendrá más éxito que no esto el correo y el twitter que es dejaré el link donde poder donar el pene al museo este con toda la explicación de que tienes que hacer para donar el pene, cómo funciona todo, bueno, tienes que firmar papeles y todo, no es fácil donar un pene, no es como
sacarse el carnet de conducir es un poquito más complicado es un paso más de lo de sacarse el carnet de conducir Hay que ser exigentes, porque si no somos exigentes con el tema de los penes ¿con qué vamos a ser exigentes? Claro, claro, claro