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Supera la ficción

Supera la ficción · Episodi 36

El retorno

Adrià Cuatrecases & Víctor Correal

Descripció de l’episodi

Hemos vuelto, qué más queréis.

Data d’emissió estimada des del primer episodi, el 29 de desembre de 2014, suposant un episodi per setmana.

Data de la fitxa conservada: 12 abril 2016 · SoundCloud · ficha original.

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¡Hola! Mi nombre es Adrià y aquí mi compañero se llama Víctor. ¿Qué tal Víctor? Y estamos aquí juntos haciendo un podcast. Un momento, un momento. ¿Qué es esta manera de comenzar? No sé, es que he pensado que si era como más enrollado, ¿sabes? a veces tenemos un tono un poco bajo, como de como si estuviéramos en casa en calzoncillos y he pensado, voy a meter en casa, en calzoncillos y he pensado que así como metiéndole como más punch, así de arranque ¿sabes? ya que el tema que tratamos aquí es un poco coñazo ¿el de hoy o en general? en general, si lo vendemos así como

¿sabes? hola, bienvenidos, bienvenidos amigos Pablo Motos lo hace y le va bien Este es uno de la tele, ¿no? Sí Es muy bajito A lo mejor has puesto la tele pero no lo has visto Oye, que en el hormiguero usan cámaras especiales Tienen una lente especial Para pillar a Pablo Motos Es lupa Bueno, entonces esto de qué iba No lo sé, tío, hace tantos días Nos hemos colgado un poco, ¿no? Sí, nos hemos relajado explica por qué yo lo explico pero estás grabando en la celda hoy estoy libre básicamente el motivo es que esto es un podcast que hacemos

entre dos y uno de los dos ahora está haciendo otro podcast que se llama No es asunto vuestro como lo está petando es que voy súper bien en los rankings en iTunes, que habla así es muy imbécil estoy arrasando de no sé qué, me he comprado un Porsche con lo que estoy ganando con el podcast bueno, esas cosas que me dice a mí entonces, como está distraído con sus con sus mierdas de emprendedor pues ha dejado tirado un poco los orígenes a mí me parece bien a mí no me gusta sacar tapos sucios a mí me parece bien las bromitas, etc

pero ahora me gustaría que rectificaras porque claro, si no la gente se lo va a creer ¿qué tengo que rectificar exactamente? porque hemos estado tres semanas sin explicar lo de la cárcel. De todo lo que ha dicho Adrià, todo es mentira, excepto lo del porche, que lo tengo aquí en la estantería y me queda muy bien y es muy bonito. Muy bien. Bueno, que no... Bueno, pues lo de siempre. Pues que la Semana Santa se juntó con el fin de semana de no sé qué. Pero ¿por qué te justificas? Primero, no nos escucha nadie. Pero si te has comenzado a justificar tú

explicándolo de los asuntos nuestros. Ya, pero ahora he cambiado el tono. Ahora he cambiado de tono y el rol. Ahora estoy así, como borde. No te justifiques, porque primero, no nos escucha nadie. Y segundo, si hay algún matado que está escuchando un podcast de documentales, seguramente no tenga nada en su vida. Con lo cual, le da lo mismo. El único hecho de que le aparezca ahí un nuevo episodio, le da como un poco de aire. Estaba ahí con la pistola en la boca o a punto de saltar del balcón y de repente, ¡plam!, aparece un capítulo. Entonces, seguramente estamos salvando una vida de alguien.

O sea, no pidas disculpas por salvarle la vida a alguien. No, pero si no pedía disculpas. Sencillamente explicaba el motivo por el cual hemos estado una temporada sin salir. Sin salir a internet, sin salir a un mundo online. Así es, amigos. Así es. Me llamo Adrià y mi compañero es Víctor. Vale, muy bien. Venga, vamos a poner... Vamos a centrarnos, Adrià, porque no sé de verdad. No sé qué ha pasado estas tres semanas, pero... ¿Por qué no inicias un podcast tú, nuevo? Porque yo ahí veo cierta rencilla, ahí estás escondiendo algo que te afecta. ¿Envidia? Este es mis números uno, mis feedbacks,

mis gente que me dice cosas, que me dice cosas bonitas. Entonces, yo estoy notando... Entonces, vamos a hablar de tu podcast. Mi podcast... ¿De qué irá? De cliffhangers irá. Será un podcast en el que analice los cliffhangers que haces tú en tu puto podcast. Y tus bromitas y tus cositas así como de, ¿sabes? No, me voy a poner reverberación en la voz, que esto queda como, uy, sí, qué innovador. Ha usado eco. ¿Qué te crees? Muy guay. Pero yo sabes que... Pero, Dios, si esto se hacía hace 40 años. Marconi ya lo hacía con una caja de zapatos. Sí, sí, sí.

¿Cómo lo hacía eso? Ponía la cabeza dentro de la caja de zapatos. Dentro de la caja de zapatos y entonces hablaba. Esto es así. bueno ya, pero yo qué quieres que te diga, hijo mío nadie sabe cómo funciona a ver, otra cosa voy a decir te pones muy cerca del micro si lo sé no grabo te pones muy cerca del micro para poner la voz engolada y parecer más atractivo no, no, no, no queda igual pero no cuela tío, de verdad, que no cuela que no eres Luis del Olmo ponte tú cerca del micro Luis del Olmo mide 2 metros 25

e intenta poner la voz que yo estoy poniendo Ya, pero es que no es un podcast de sexo. Acércate al micro, Adrià. Ya me he acercado. La verdad es que no escuchas. No escuchas. No escuchas. Ni lavas platos. Me sabe mal sacarlo. Sacarlo a la luz en este momento. Pero es que es verdad. Pues es verdad, ¿eh? Hace bastante tiempo que no lavo platos. Pero bueno. Compro de nuevos. Documentales. Los documentales son nuestros. Pero ahora en serio. Sí. Vamos a hablar de documentales. Centramos esto. Esto es un podcast de documentales. Hemos estado unas tres semanas, por la razón X que sea, sin colgar episodios.

Hemos grabado muchos. Hemos grabado muchos, pero no los hemos colgado. Exacto. Y en este podcast lo que hacemos es vemos documentales, o sea, películas documentales, y luego las comentamos. Este señor que ahora hablará, ahora. Hola. Es Adrià y yo soy Víctor. Y entonces los comentamos. No lo hemos comentado antes entre nosotros y lo hacemos aquí, lo grabamos y lo colgamos en Internet. Esto es un podcast. Un podcast. ¿Qué es un podcast? Vale, vale, yo creo que ya... Bueno, pero entonces, llegados a este punto en el que ya hemos centrado a la audiencia, no están despistados, no están enganchados a lo que estamos hablando,

a mí me gustaría que explicaras de qué va el podcast que vas a hacer. Nuevo tuyo. No, de verdad, te animo un montón a que hagas un podcast. Ya, pero es que tus ánimos... ¿Cómo te lo diría? Mira, no voy a responder porque no me gusta decir palabrotas. ¿Sabes que soy una persona exquisita, de clase alta, que no dice palabrotas? Muy bien. Entonces... O sea, nos centramos en el documental de hoy, ¿no? Nos centramos en el podcast este que hacemos nosotros juntos. Vaya intro hemos hecho hoy, ¿eh? Suerte que esto lo voy a cortar todo. Sí, menos mal.

Y de hecho, si me pongo exquisito, como tú dices, ni lo colgaré como los otros 16 que habíamos grabado sin colgar. Me gusta lo de tener 16 capítulos sin publicar. Me gusta. Esto dentro de, no sé, 150 años tendrá un valor que te cagas. No, no. Es que esto es así. Hemos contratado un servicio con sede en Palo Alto, California, que lo que hace es, hemos subido los podcasts y entonces vamos recibiendo un correo electrónico, Adrià, y uno yo, cada mes. y tenemos que responder. El día que nos respondamos a ese correo electrónico automático, quiere decir que habremos muerto.

Y entonces se subirán automáticamente esos 16 podcasts a Internet. Y estaremos 16 semanas habiendo supera la ficción mientras nosotros estaremos muertos. Y es en los podcasts, en los episodios de supera la ficción, donde más nos pasamos con todo el mundo. Nos cagamos en todo. Pero ya estamos muertos, que es la principal ventaja de estar muertos, que es que nada importa. ¿Con la tontería? Me parece que has dado con una idea maravillosa, que es empezar un podcast. Mira, si un día hago un podcast yo solo, va a empezar así. Si estáis oyendo esto, es porque estoy muerto. Hostia, qué bueno, tío. ¿No?

Voy a empezar un podcast solamente para este arranque. Tendrá dos capítulos, como la mayoría de podcast. Mira, ya está, ya tenemos tu podcast, que es el podcast de post-mortem. Oye, pues me tienta, ¿eh? Sí, es que es muy buena idea. Mierda, nos la van a copiar, tío. Esto nos pasa por decirlo así en voz alta. Bueno, pero como no nos escucha nadie, pues tal vez pase desapercibida, ¿no? Bien, perfecto. Pues venga va, el documental de hoy. Pues precisamente sobre este asunto trata el documental que vamos a contar hoy, que es un documental sobre alguien que pasa desapercibido.

Todo esto no lo improvisamos, tenemos un guión muy bien escrito que llevaba, hemos hecho toda esta disertación para llegar al punto donde estamos ahora. Adelante, Adrià. ¿Se titula Double Digits? Double Digits. ¿Y por qué se titula así? Porque el protagonista de esta historia es un personaje americano, un personaje, quiero decir, una persona. Lo que pasa es que es negro y no lo has querido decir directamente. Una persona que se dedica a colgar vídeos en YouTube, ¿vale? Que es más o menos como lo de los podcasts, pero con imágenes. Entonces, este señor cuelga unos vídeos en YouTube que no ve nadie.

Y de hecho su éxito, por así llamarlo, la frontera que separa el fracaso del éxito para él, es llegar al doble dígito de visionados. Es decir, cuando supera las nueve visualizaciones, ese vídeo en el que él ha trabajado a lo mejor dos o tres meses, lo considera un éxito. Porque vamos a aclarar que el tipo de vídeo que cuelga no es estos típicos como los blogs, estos que cada día se graban y ahora voy a comprar, ahora voy a no sé dónde, casi en esta y esta gente.

No, lo que hace es películas. O sea, él se graba a sí mismo, es un único actor con muchos personajes, pero que los interpreta todos él, él y muñequitos de plástico. Y él se curra, es un currazo lo que hace, es una puta mierda, pero es un currazo, ¿no? monta unos escenarios como maquetas y entonces con unos clips pues hace las guerritas que hace y entonces se pone la cara luego en pospo en el clip y el tío se lo curra y hace un guión o una iluminación, él se lo graba él se lo monta todo por eso está dos mesos

efectos especiales, ahí la mar de elaborados, incluso es sastre porque se ocupa también del vestuario se hace disfraces bueno, la verdad es que hay un despliegue ahí de de trabajo que no de talento, pero sí de trabajo el documental este lo descubrimos a través de GuideDoc esto ha sido justo cuando he dicho GuideDoc, lo has hecho a posta sí, pero la gente no lo ha oído porque le he dado un botón que tengo para que no se oiga la gente va a creer que estás loco sí, sí, sí, lo vas a notar luego cuando lo edites pero bueno, está bien que salga la luz

los descubrimos a través de GuideDoc coño, pues esto me lo tenías que avisar porque claro, en el momento que estoy grabando digo, joder, cuántos ruiditos hace este tío y luego digo, coño, qué bien qué bien edito sin hacer nada y era eso, vale, de acuerdo entonces el documental lo descubrimos en GuideDoc y lo pedimos que nos lo pasaran los propios productores porque al menos a mí es una temática la de gente que hace cine sobre todo y gente que hace cosas y que son unos fracasados mira, me gusta te identificas Me identifico, me gusta. Empatizas con eso.

Hay algunos ejemplos muy buenos que hemos comentado alguna vez en Super a la ficción, como American Movie, que es también de dos cinéfilicos americanos que están intentando hacer sus películas y son un fracaso absoluto. Y este creo que no lo hemos comentado nunca. En Netflix hay uno ahora. ¿Qué tiene relación con el que estamos hablando? Porque este tío generalmente hace películas de héroes, ¿no? De superhéroes y cosas así, ¿verdad? Casi son ese género, ¿no? Diríamos. Sí, te tengo que decir que no me he visto ninguna, he visto los fragmentos que salen en el documental y siempre salen como superhéroes o malotes.

Hay uno, hay un documental en Netflix ahora mismo que se llama Kung Fu Elliot, que es lo mismo, pero de un tío que hace películas canadiense, que hace películas de karate, de Kung Fu, de hostias. Y está bien, está bien verlo. Acaba de una manera muy curiosa, de una manera que es el único documental que he visto acabar así, que es un conflicto entre el director y el propio protagonista y está muy bien, miradlo.

Sí, sí, de verdad, acaban, bueno, no lo quiero decir, pero miradlo, es divertido. Bueno, entonces este entra dentro de este género de fracasos y dentro del mundo del cine, que hay mucha gente. El cine es un mundo que mueve grandes aficionados y hay gente que llega hasta el punto de desearlo tanto. En Los Ángeles, si habéis estado en Los Ángeles, cuando vas a los restaurantes y en muchos sitios de servicios, te encuentras gente que les llaman los wannabes, que todos son actores, gente que quiere ser actor. aspirantes a actores y bueno, hay gente que está tan loca que después de muchos rechazos

y de ver que no llegarán al mundo de Hollywood a través de los medios tradicionales, por decirlo así pues dicen, bueno, pues lo voy a hacer todo yo y lo voy a colgar en YouTube la película está bien yo creo que un poco alargada, ¿no Adrián? sí, el caso es anecdótico y creo que hay una buena intención de escarbar en esa historia para hacer un análisis más profundo de una corriente, como ahora comentabas, que es mucho más generalizada de lo que nos parece, y que hay muchos subtemas que ahora vamos a poder desarrollar, creo.

Pero creo que es un poco arriesgado centrarlo únicamente en este caso. Es como este caso no da tanto de sí como para hacer una película de hora y media. Seguramente sería un buen caso para un arranque que tuviera luego dos o tres testimonios más, que complementaran el primero porque estoy seguro que existen y no te daría esta sensación de que la historia te la han contado en los primeros 20 minutos y que el resto de hora o la hora añadida a estos 20 minutos es una cosa muy apretada, muy forzada para que dé de sí la historia.

Incluso llega a mitad de película y hay un momento en el que hay intervención directa de los cineastas, para que esa historia continúe. Es decir, cuando ya han contado lo que había... Bueno, yo creo que más o menos lo puedes decir, ¿no? Sí, básicamente es una vez han contado ya la situación, el conflicto personal de este señor con el éxito, lo poco que le importa el hecho de no ser tan reconocido, habla de la persistencia, habla del valor por una pasión, por una vocación, bla, bla, bla, bla, bla. Hay un momento que, como ya no da más de sí,

los cineastas dicen, oye, vamos a alargar la película y a darle un final un poco más feliz dentro de lo posible. Y lo que hacen es organizarle un pase en un cine comercial de una de esas películas que él se limita a colgar en YouTube. Y al verlo, Adrià y yo dijimos que era interesante, sobre todo,

Porque habría el debate este de por qué hay gente que hace esto, por qué hay gente que cuelga vídeos en YouTube de forma altruista en un primer momento, por qué hay gente que hace podcasts como nosotros, por qué hay gente que hace no solo crear contenido sino hacer cosas por los otros gratis en internet, por qué hay este altruismo que parece que muchas veces el altruismo se exagera o se hace más grande gracias a las redes, ¿no? Quizá la pregunta sería ¿por qué nos extraña que la gente haga cosas sin esperar un retorno económico a cambio? O sea, el simple hecho de que nos extrañe

me parece muy sintomático de una realidad. No sé, o sea, el arte, por ejemplo, no nació para ser vendido inicialmente. La gente no pinta, no hace escultura inicialmente confiando en que eso tenga un retorno. La gente no se apunta a baloncesto o a fútbol o a balonmano creyendo que va a ganarse la vida jugando a eso. Luego puede ser que tengas talento, seas bueno, tal, tal, tal, y te hagas alguna ilusión, pero creo que la gente no se apunta a nada o no empieza nada creyendo que con eso se va a ganar la vida.

No, pero no solo hay eso, también hay el reconocimiento, la búsqueda del reconocimiento. El título de esta película ya te indica, double digits, que es muy importante superar esos dobles dígitos. Entonces, que en este caso, el protagonista de este documental lo hace porque le gusta y porque el cine es su afición y porque disfruta haciéndolo y por todo lo que acabas de decir tú ahora, pero también busca cierto reconocimiento, que la gente le diga qué bueno que es esto que has hecho. Tú crees. Yo creo que es un ejemplo de todo lo contrario.

Es de alguien que asume que no le ve nadie y que le da lo mismo. Porque el tío insiste, insiste, insiste en seguir haciendo más y hacerlas más complejas y hacerlas más laboriosas sin importarle que no haya ni un solo comentario en esa página de YouTube. Tengo la sensación de que es un caso de que se lo pasa tan bien, disfruta tanto y es tan vocacional que incluso siendo consciente de que es algo que no tiene ninguna repercusión, le da igual, le compensa. Bueno, no lo sé. Tengo mis dudas porque también él busca el reconocimiento y pide mucha opinión de los compañeros de trabajo.

A mí me cuesta pensar que alguien... Evidentemente, en esta vida no todo es blanco y negro y no todas las cosas se hacen por una única razón. Seguramente la razón de este chico y de muchos de los que cuelgan contenido de internet, un 90% es porque sí, porque disfrutan haciéndolo, pero evidentemente hay un cierto componente de búsqueda de reconocimiento y a veces de monetización.

Sí, pero no creo que sea... Bueno, como dices tú, ¿no? O sea, bueno, nos podemos inventar aquí cifras y porcentajes, ¿eh? Pero yo creo que hay mucha gente que no piensa en eso. O sea, es como... A ver, la gente que sube una... que está grabando a su hijo pequeño en la piscina y el hijo se mete un tortazo y lo sube a YouTube. Dudo que lo haga pensando en el retorno y la repercusión y los comentarios que va a tener. Seguramente lo cuelga para luego reenviárselo a la abuela del niño y reírse un poco en la cena de Navidad.

Bueno, ¿esto es el padre, dices, que ha colgado este vídeo? Sí. El padre es un cabrón. Sí, pero es que, bueno, es lo que suele ocurrir. El ejemplo sería, yo qué sé, Michael Jordan empezando en las calles de no sé qué ciudad era Michael Jordan. ¿De qué ciudad era? ¿Oston? No, no, no. Esto lo tendrías que saber. Voy a parar aquí. Esto lo editamos. No, no, no. Me gusta que mi ignorancia quede en evidencia. No, no, no. Porque a mí no me gusta que la gente piense que me junto con ineptos. Lo voy a parar. Estoy abriendo Google. Tienes que abrir Google. Sabes cómo va.

Tengo tantas pestañitas de porno abiertas. Espérate un segundo. Michael Jordan. Michael se escribe Michael ¿Y Jordan es con J o con... J, J siempre Antes de O siempre J Wikipedia No, pero ya te saldrá Si lo pones solo, tú pon Michael Jordan Brooklyn O sea, Nueva York Entonces, en las calles de Brooklyn Aquí es donde lo empalmas En las calles de... ¿Puedo decirlo yo? Sí, dilo tú No, tú di enlas y yo digo calles de Brooklyn. O lo decimos a la vez. Así a Canon. Una, tres, dos, uno, tres. Brooklyn. En las calles de Nueva York. Nueva York. Bueno, no parezcas

que yo luego esto lo pongo en dos canales. El tuyo lo pongo arriba, el mío lo pongo abajo. Se junta, se une. Yo tengo que decir, nunca escucho nuestros propios capítulos. No, pero los canales no se ven. Esto es una cosa de postproducción que queda totalmente... Es completamente transparente para el usuario. Entonces, el ejemplo sería Michael Jordan comenzando a jugar en las calles de Brooklyn y evidentemente juega porque eso es un placer para él, porque le gusta, porque tiene la afección del básquet. Y luego nadie dice que no al reconocer... Mira, vamos a sacar un ejemplo que comentábamos ayer, lo de Louis C.K.

Ah, vale. Venga, va a colación de lo que estamos hablando, ¿no? No, pero me gusta el tema. Bueno, sí, porque es una persona que ha hecho una cosa que va en contradicción a lo que yo estoy diciendo. O sea, Louis C.K., que todo el mundo conocerá, este monologuista americano, famoso sobre todo, se ha popularizado, nosotros ya lo conocíamos antes, evidentemente, ¿no? Pero se ha popularizado con su serie Louis, ¿vale? Y ahora leíamos ayer, descubríamos ayer que este señor, sin comerlo ni beberlo, no lo he explicado a nadie, hace tiempo, no sé cuánto decía, unas semanas o un mes, ha colgado

una serie sin hacer ningún tipo de promoción en su página web. Una nueva serie, protagonizada por él y por Buscemi, que llevan un bar irlandés. Entonces, las razones de por qué no había hecho promoción, ¿cuáles eran? Bueno, era un poco su experimento, ver si era posible una cosa sin hacer él tomar ninguna iniciativa promocional, ni utilizar su nombre, ni sus contactos, ni sus redes sociales para darle bombo a la cosa, si simplemente ocurría el milagro del boca-oreja y de la expansión natural de algo que es de calidad. Y la consecuencia o resultado, que era el titular de la noticia, era que...

No lo ha visto ni Dios. Y está en deuda de dos millones de... No sé cuánta pasta. Sí, que no hay que sufrir tampoco, porque ahora el simple hecho de contarlo esto en una entrevista va a hacer que haya algún canal que lo rescate, se lo compre por un dinero, lo venda como la serie que casi lleva a la ruina a Louis y K. Y ya está. O sea, no. Tampoco hay que ponerse muy nervioso por pobre Louis. Pero bueno, que el pájaro intentó esto. Pero yo sigo sin ver la relación con el documental.

Sí, ahora que lo hemos explicado, pues veo que la relación es poca, ¿no? Pero bueno, es cosas audiovisuales, ¿no? No, en el sentido de tal vez él, alguna... No me leí el artículo hasta el final, pero tal vez era, yo qué sé, buscaba, no sé, que el reconocimiento le llegara por otras vías, yo qué sé, no lo sé. En todo caso, sí, yo reconozco que a mí me sorprende me sorprende cuando hay gente que hace cosas, o sea, evidentemente no me sorprende que haya gente que se vaya a Senegal a operar ojos de niños ciegos eso no, pero la gente como nosotros

que hacemos cosas en internet así, que colgamos estos contenidos que cada semana, no es fácil parece que estamos aquí tú y yo hablando y bla bla bla, pero bueno, tiene sus cosas nos tenemos que poner de acuerdo nuestras agendas son agendas complicadas sobre todo la tuya, ahora que estás haciendo otro podcast. Y entonces, bueno, pues tenemos que agarrar, se tiene que editar, tienes que subir, tienes que hacer tweets, tienes que parecer gracioso todo el tiempo, y eso es muy complicado, sobre todo para Adrián, ¿no? Y bueno, pues sí, a mí la verdad, sinceramente, me sorprende que haya gente que lo haga, ¿no? Entonces,

no sé dónde iba, ¿no? No, pero ibas bien, ibas con una carrerilla potente, luego te has quedado como no has saltado, ¿no? Has hecho un sprint muy fuerte. No, pero ya está, no tengo nada más que añadir. Bueno, yo voy a recomendar Double Digits. Me parece un documental recomendable. De hecho, están sonando campanas, ¿no? Eso es una buena señal, ¿no? Sí, es un efecto de sonido muy natural. Calla un momento. Muy bien, muy bien. Bueno, muy bien. Entonces, tú vas a recomendar... En la cárcel nos llaman así a la hora de cenar. Yo te iba a decir, vamos a recomendar Double Digits,

Pero de hecho es de ese tipo de documentales que está en nuestras manos que los oyentes puedan ver o no, porque es un documental sin distribución sencilla. Pues vamos a hacer una cosa. Vamos a recomendar Double Digits y a anunciar que estamos trabajando para que este documental esté en la aplicación de Supera la Ficción, que está a... Ya estamos casi. ¡Tú de salir! De hecho, yo creo que deberíamos pedir disculpas, como si dijéramos, porque evidentemente las cosas siempre van más lentas de lo que ya sabemos. Todo el mundo lo sabe, ¿no? Las cosas siempre van más lentas de lo que en un principio...

Y tal vez nosotros al principio fuimos demasiado optimistas al hablar de tiempos. No sé si nunca acabamos de hablar de tiempos, pero tal vez fuimos optimistas. Pero bueno, que estamos ya en la línea final. Que ahora yo soy muy optimista ya con este tema y aquí lo que ya estamos a punto de llegar a lo que sería... ¿Adriá? Sí, sí, sí. ¿Han parado las campanas? Sí, sí, han parado las campanas. Bueno. Vale, bueno, pues nada. Que va a ser una vía de intentar, o vamos a tratar de que sea una vía para ver este documental, que a mí me parece bonito.

O sea, me parece pequeño, me parece humilde, me parece un poco alargado, pero me parece una oda a la pasión y una oda a la persistencia también. Y me parece entrañable. Me parece que es un personaje que cae bien, que también te das cuenta pronto que tampoco tiene muchas luces. Con lo cual hay un punto también de inocencia en un adulto que siempre es como raro. O sea, que te genera una sensación un poco de... ¿Le falta un par de minutos de cocción a este hombre o no? El tío trabaja por las noches en una cocina de una cárcel, ¿verdad?

Pues sabes que no me acuerdo de eso. Sí, se ve cada noche y además es una de las... la descripción del personaje de hecho comienza así, explicando que el tío trabaja todas las noches ayudando de pinche en una cocina de una cárcel y el tío casi no duerme porque por el día está haciendo las películas, ¿no? Para exaltar esta afición que tiene por este medio, ¿no? Sí, es la típica persona que en el grupo de trabajo cae bien a todos, pero que no es amigo de nadie. Es como, sí, es muy majo, pero está un poco para allá. Entonces tienes un poco esa sensación.

O sea que creo que es fácil de reconocer ese perfil en tu trabajo propio o en algún ámbito cercano a uno mismo. Y creo que tiene una personalidad que hace que te caiga bien, que quieres un poco que le salga algo bien, porque es claro, es un perdedor, una figura de perdedor muy claro, pero que no pierde la sonrisa, que no pierde las ganas y que se lo toma bien. incluso por ejemplo yo recuerdo mucho los momentos en los que muestran como graba esas escenas para sus películas y como está improvisando un guion con muñequitos y no le sale bien la frase que quería decir

y se cabrea mucho y entonces se lamenta y vuelve a empezar pero como ahora va la buena como si estuviera ahí mucha gente esperando que saliera esa escena correctamente no sé, a mi me internecí un poco. Sí, sí, estoy de acuerdo y bueno, pues eso, intentaremos que esté en la futura aplicación de Super la Ficción. Bueno, y en nuestra sección de Twitter, que me acabo de inventar, Hugo Parra... Espera, ¿le pongo una música? Sí, por favor. A ver. Adelante. Es un núclele. En nuestra sección de Twitter, que como decía, me acabo de inventar,

Hugo Parra nos preguntaba hace unos días una cuestión que ahora mismo responderá a Adrià, porque me dijo que tenía una respuesta muy estudiada a este tema. Nos decía, Hugo Parra, los docus de John Sistiaga, si los habéis visto, ¿se pueden considerar docus o reportajes? O sea, ¿se pueden considerar docus o reportajes? ¿Qué os parecen? ¿Merecen un super a la ficción? Merci. Adelante, Adrià. Bien. ¿Suena el ukelele aún? Sí, espera, lo pongo un momento alto. Vale. Vale. ¿Cómo se llamaba el amigo? Hugo. Hugo.

Querido Hugo. Es un debate de esos que me importan muy poquito. Pero ya que te has pasado 10 segundos escribiendo en tu móvil, voy a dedicar unos minutos de mi vida a responder. Venga. Un reportaje y un documental son cosas distintas, pero no te sé decir exactamente por qué. Yo tengo una teoría que es personal y que seguramente no sea nada académica ni cierta. Pero yo tengo la sensación de que un documental es una narración distinta a la de un reportaje. Y que un reportaje, por así decirlo, no necesita una evolución como la de un documental.

Es decir, un documental es un formato más similar a la ficción. Que hay una presentación de personajes, un desarrollo, un conflicto, dos conflictos, un giro, dos giros y un desenlace. Y en un reportaje creo que puedes hacer más una colección de testimonios, una colección de secuencias descriptivas de una situación, de un conflicto, pero creo que son lenguajes un poco distintos. Sí, yo creo que, a ver, es verdad que como que cada vez los medios, los canales se parecen más, cada vez la televisión es más una cosa online, el cine, lo mismo que vemos en el cine lo vemos en casa, etc.

La línea que separa el documental y el reportaje tal vez se está difuminando, pero en principio podríamos decir que un reportaje tiene un lenguaje más televisivo y un documental un lenguaje más cinematográfico. De manera que, evidentemente, cuando tú explicas como periodista, cuando tú explicas una historia para un informativo, lo explicas con unos medios y con un lenguaje muy concreto. Y, en cambio, cuando tú explicas esa misma historia para el cine, lo explicas con lenguaje más cinematográfico.

Sí, pero yo creo que sí, es cierto que históricamente es así, pero creo que estamos ya en una era en la que los soportes son confusos y entonces realmente hay documentales que se hacen directamente o se ruedan pensando directamente en su emisión televisiva, que asumen que no van a pasar por salas y no van a pasar por circuitos más cinematográficos clásicos, o reportajes que empiezan como reportaje y luego mutan en documental cinematográfico. Hay un ejemplo que es el de Balseros, que es un reportaje de la televisión pública catalana que fue nominado al Oscar.

O sea, que pasó de reportaje, luego alargaron un poco el metraje utilizando material del rodaje que tenían, alargaron la historia para poderla convertir, para llegar a los mínimos de lo que es considerado película, por los formatos estandarizados, y participar en los Oscars. Y fue nominado. Eso creo que demuestra que son, por así decirlo, unos vestidos a medida que no tienen sentido hoy en día.

Ya, de todas maneras, si tú vas a un festival de Francia, de documentales, y te ponen un reportaje, lo detectas al segundo. O sea, el lenguaje te canta un montón. Ahora a lo mejor es difícil de imaginar, pero si pusiéramos dos televisores con un reportaje y un documental, las diferencias son muy evidentes. Sí, y respondiendo a la segunda parte de la pregunta, que es concretamente los de John Sistiaga, ¿no? Sí, ¿qué os parecen? ¿Merecen una superaficción?

Bueno, pues ¿por qué no? Yo creo que es interesante. Es un género también muy de autor, por así decirlo, muy de reportajes con protagonista incluido, es decir, en el que el propio periodista es hilo conductor, sirve de gancho, sirve de personaje de la propia historia. Entonces, por así decirlo, cuando es un reportaje de John Sistiaga entre los cárteles de droga. No sé si existe, pero siempre busca situaciones de cierto riesgo y lo vende un poco con ese envoltorio. de, bueno, me voy a meter en un sitio muy peligroso, muy arriesgado, bla, bla, bla.

Entonces, ahí ya te está generando un tipo de narrativa que es una historia en la que hay ese periodista que se arriesga para lograr una información y traértela a ti. Entonces, eso ya es la primera parte de la historia. Y esa es común en cada uno de sus reportajes. Yo reconozco que no he visto casi nada de John Sistiaga. La sensación que me da ahí solo es una sensación y lo que he oído, lo que me ha venido, es que es un poco sensacionalista. Esa es la sensación que a mí me da.

Sí, sí, tiene ese punto, pero también porque está haciendo un programa, hace unos programas para televisión generalista, entonces sabe que si no le da un punto de esto es muy difícil llamar la atención y llegar a unos mínimos de audiencia que le permitan mantener el programa vivo. Son los dificilísimos equilibrios profesionales de hoy en día, en el que precisamente ligándolo con lo que comentábamos antes, necesitas, si te quieres dedicar a eso y vivir de eso, necesitas audiencia, necesitas clics, necesitas visionados. Y en el caso de John Sistiaga, pues necesita double digits o seguro. y ya para acabar en nuestra sección de Twitter Guillermo nos dice

yo es que los docus me tiran para atrás y si son en versión original ni te cuento y bueno pues ya está tenía ganas de leer este mensaje que no sé cómo nos llegó aquí bueno si te sirve yo en la facultad donde estudié comunicación había un compañero que quería ser director de cine y que dijo que le molaban las pelis siempre y cuando no fueran en blanco y negro que me pareció un criterio muy curioso para juzgar películas pero tenía claro me gustan pero bueno evidentemente si son en 4 tercios yo por ahí no paso por 4 tercios yo me trago muchas cosas

me trago muchos formatos 21, 19, pero 4 tercios hasta ahí podíamos llegar por ejemplo las primeras temporadas de Friends que eran en cuatro tercios, no sé si te acuerdas, una puta mierda no había manera de verlas, malísimo no se puede ver muy bien, bueno, entonces a ver, nos comprometemos a volver la semana que viene o de aquí 15 días o cómo lo hacemos esto, no vamos a comprometernos no, no, ¿por qué? bueno, por aquello por qué dirán, ya sabes que yo mira, yo con los oyentes, hasta que no me pongan un anillo en el dedo, no me comprometo a nada