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Supera la ficción

Supera la ficción · Episode 27

Humor y cáncer

Adrià Cuatrecases & Víctor Correal

Episode description

Louis C.K., del que hablamos en este capítulo, dice que cree firmemente que la gente mayor es más inteligente. Y que si te encuentras en una discusión con alguien de más edad, debes de escucharlos con atención. Incluso si se equivocan, porque sus errores están basados en más información de la que tú tienes.

Bien, Víctor es mayor que Adrià (muy poco, de hecho solo se nota si te acercas mucho, por el olor), así que veamos qué ha surgido de esta conversación sobre cáncer, humor y documentales y hasta dónde llega la controversia desequilibrada por los años y la experiencia.

Tig: www.guidedoc.tv/documentary/tig/ (http://www.guidedoc.tv/documentary/tig/)

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Estimated release date based on the first episode on December 29, 2014, assuming one episode per week.

Preserved listing date: November 12, 2015 · SoundCloud · ficha original.

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Y tampoco sabemos muy bien si... No nos han dicho nada de si lo vieron antes de que lo viéramos nosotros, si ya cuando escucharon el capítulo lo habían visto. Que nos han escuchado lo sabemos, porque eso tenemos números, pero no sabemos si ya habían visto el documental cuando nos estaban escuchando. Las estadísticas de SoundCloud tienen que mejorar. También es verdad que para saberlo deberían mandarnos un mail o un tuit o alguna mención de algún tipo. Y da bastante pereza. No sé tú, pero yo creo que nunca he escrito a nadie. Bueno, yo alguna vez, pero mucho esfuerzo, pensándomelo, apuntándomelo en el calendario, preparándome.

Y bueno, mucho... A ver, mi mujer me ayuda mucho en eso, me apoya, me asesora. Y entonces alguna vez he enviado algún correo de algo, pero ya está. Y luego me han contestado, pero ya luego volver a contestar ya dices, mira, ya está. No, eso ya no puedo más. Me parece ciencia ficción. No, sí, sí, sí. Bueno, hemos dicho que hemos visto un documental que está en el catálogo del Netflix español. De hecho, el otro día, cuando decíamos producciones de Netflix, nos dejamos este, que es una producción de Netflix. Hemos visto, como dice Víctor, un documental que está producido por la propia plataforma.

Es decir, que la propia plataforma ha puesto dinero para tener ese contenido en exclusiva en su plataforma. Todo lo que sería producir. Y lo elegimos un poco a última hora y al azar, sin mirar mucho. ¿Por qué dices eso? Y supongo que de ahí la elección. Ah, o sea, me estás recriminando que yo escogí este documental, ¿no? Correcto. Ah, vale, ahora te veo. No, yo pensé, bueno, cáncer y humor, ¿no? Puede salir alguna cosa interesante de ahí. Que puede salir mal, ¿no? Es un documental que se titula TIC. O sea, no te ha gustado mi elección, ¿no? Yo consideré... ¿Por qué escogí eso?

Bueno, escogí eso porque sabía que algo podía salir mal. Pero pensé, ahí hay debate. Ahí hay chicha. Ahí podremos hablar de cosas. Y aunque, como siempre hacemos, aunque el documental no hable de las cosas interesantes, seguro que Adrià, con lo majo que es y con las ganas que tiene de debatir conmigo, seguro que sacaremos esos temas que se habrá olvidado el documental. Y por eso escogí TIC. TIC es una abreviación de... coño, no me acuerdo ahora. Se llama... ¿Qué más da? Es un nombre propio. Es la abreviatura de un nombre de una mujer que es una... Tic Notario. Tic Notaro. Matilde. Matilde se llama. Matilde.

Sí, es la abreviación de Matilde. Tic Notaro. ¿Tú la conocías antes de ver el documental? No. No. No, y conozco muchos cómicos. Sí, sí, sí, sí. Pero a esta chica no la conocía. No. El documental comienza con un inicio potente porque, bueno, vemos en una especie de camerino a Sarah Silverman, que creo que a ti te gusta mucho, a Lifanakis, que a mí me gusta mucho. Citan a Louis C.K. como si estuviera por ahí, pero luego no lo vemos y eso a mí me jodió, la verdad. Porque este sí que me gusta mucho. Y entonces es un flashback, no, es un flashforward de

una cosa que veremos al final del documental y se están preparando para el aniversario de un monólogo que hizo famoso a esta chica. A ver, luego he investigado un poquito y sí que es verdad que había salido en alguna cosa. Ella evidentemente hacía monólogos y había salido en algún sketch con Sarah Silverman haciendo de policía lesbiana, según he leído. También tenía un podcast que se ve que era bastante famoso con otros dos chicos que se llama Profesor Blastoff, se llamaba porque ya lo cerraron. porque los podcasts, al final llega un momento que lo tienes que cerrar.

Hombre, claro, hay que ser imbécil para hacer un podcast. Y puede que al principio haga ilusión y tal, pero después al final siempre lo acabas cerrando. Y si no, a los datos me remito. ¿Quién va a dedicar tiempo, trabajo y horas de su vida, esfuerzo y lágrimas, en hacer algo que no genera un puto duro y que en la mayoría de los casos no escucha casi nadie. Solo se me ocurre un modo de ser más tonto que eso, que es hacer un podcast y luego meterse a crear una aplicación ligada a ese podcast.

Pero eso ya, bueno, en fin, eso es el colmo y habría que ser, de verdad, habría que ser tonto, pero tonto con ganas. Bueno, esta señora a la que en un determinado momento de su carrera la conocía poca gente, ya digo que había hecho estas cosas le diagnosticaron un cáncer, ¿vale? Entonces, este cáncer se lo diagnosticaron días antes de una actuación que tenía en un garito porque es lo que es, un garito de Los Ángeles, llamado Lago, creo, algo así. Sí, correcto. Entonces, ¿tú conocías este garito? ¿Es famoso? Sí, es famoso. Vale.

Y entonces ella, su manager o algún amigo o así, le pide, le anima a que tal vez le ayude a superar ese diagnóstico médico que le acaban de diagnosticar, que hable sobre eso y que haga su monólogo sobre el cáncer. Y comienza ese monólogo diciendo, hola, soy Tic, tengo cáncer, ¿y ustedes cómo están? Que a mí me parece un buen inicio de un monólogo. Sí, es potente. Tiene punch.

Tiene punch. En ese día, en ese garito, había otra gente actuando y mirando ese monólogo, entre ellos Louis C.K., que hizo, luego de ver ese monólogo, hizo un tuit, y de ahí comenzó todo, diciendo que algo así como que hacía 30 años que era monologuista, Louis C.K., Que había visto un montón de cosas buenas, que había visto algún monólogo genial y que esa noche Tig Notaro acababa de hacer un monólogo genial. Entonces se produce una cosa que a mí me pareció muy interesante, porque ese monólogo, las normas de ese garito prohíben que se grabe en vídeo los monólogos de los comediantes.

¿Comediantes? De los que hacen stand-up. De los cómicos. observational comedy, que llaman los americanos. Y entonces se produce una cosa bastante curiosa que es que se viraliza por estos inputs de Louis C.K. y por lo que decía la gente de lo que había pasado esa noche, se viraliza un vídeo, por decirlo así, que no existe. Se viraliza la idea de que el mito de que había un monólogo extraordinario que había ocurrido en un sitio del que no había prueba gráfica pero sí había registro sonoro. Un audio, sí. Pero ese audio, lógicamente, estaba en posesión del lago, del delgarito. En resumen, al día siguiente

o a los días siguientes, en todos los medios americanos o muchos medios americanos, aparecía que una señora que nadie conocía hasta ahora, que se llama Tick Notaro, había hecho un monólogo buenísimo sobre el cáncer porque le acababan de diagnosticar cáncer y entonces era buenísimo y eso estaba dando la vuelta al mundo. Y así comienza el documental. Sí, de hecho, a partir de ahí se construye un documental que va a ninguna parte porque no construye nada. Básicamente parte de este inicio que, bueno, puede tener cierta potencia mediática, si tú quieres, pero nada más.

Y el arranque es prometedor porque tú piensas, bueno, vamos a ver una hora y media de reflexión sobre los límites del humor, el humor y la tragedia, la emoción llevada al espectáculo, dilemas morales de una cosa, de la otra. Es como aquí hay mucho terreno por explorar, mucho terreno por recorrer, mucho debate por hacer. Pero la realidad es muy distinta. Sí, sí, yo reconozco que cuando escogí este documental y te propuse de verlo, me estaba ilusionado, por eso que te he comentado antes, y que al inicio del documental, al ver este planteamiento, también me ilusioné y pensaba que pasaría todo eso

que me estás diciendo, ¿no? Pero se acaba convirtiendo en una especie de reality, Porque, de hecho, las dos directoras que son amigas de la monologuista y que además, tal y como decíamos en aquel capítulo de My Dentrip, ella tiene cierto contacto sobre la producción porque es productora ejecutiva del documental, o sea que también tiene cierto peligro, se acaba convirtiendo en una especie de reality. Y lo que iba a decir, las dos directoras tienen algún tipo de relación con reality porque habían trabajado en un programa de reality de la televisión norteamericana en el que se seguía gente con adicciones a las drogas y al alcohol, etc.

O sea que más o menos habían trabajado en ese mundillo. Y a mí la sensación que me dio el documental es esa, es de un reality. Porque después lo único que vemos es, primero, que hacia la mitad del documental, no sé por qué, pero siempre lo hacen así, revelan que es gay. Eso siempre lo hacen así. ¿Por qué siempre revelan hacia la mitad del documental, aunque no tenga nada que ver con lo que estás explicando, que el protagonista, en el caso de que lo sea, es gay? Siempre hacia la mitad. Se lo esconden. Como si fuera un giro

en la historia, que para mí no aporta absolutamente nada, ¿no? Sí, o es para darle un giro, una mierda de giro, pero un mini giro. Una mierda de giro porque se ve de bastante lejos que la chica es lesbiana. Independientemente de eso, es que no es un giro porque no es relevante. O sea, primero no es relevante la inclinación sexual de una persona, pero menos aún en este caso, donde no hay conflicto. Te diría, bueno, puede ser relevante si es alguien que está casado o no sé qué, tiene hijos y ha llevado una vida tal, y a partir de ese momento

le cambia la vida. Puede ser relevante, pero en este caso no tiene ningún interés. No afecta para nada la historia. Del mismo modo que no afecta para nada, porque no hay historia, entonces no afecta para nada lo que te cuentan a partir del primer cuarto de documental, que es cuando se abandona ya el tema de... porque no se llega a entrar en este tema, pero el asunto de comedia más enfermedad, y nos vamos a hablar de si quiere tener hijos, que si encuentra novia, que si... que cómo le va la vida... Es una cosa absolutamente irrelevante, se convierte en un reality, en una cursilada sensiblera,

sin rumbo, barato. Parece un documental de serie B donde la directora incluso aparece cuando va a la consulta con el médico que tiene que hacer la inseminación artificial. Sale allí llorando la directora al lado de la emoción. Bueno, no quiero quemarlo todo, pero es... No, no, no. Sí, sí. Por mí puedes quemarlo todo. Vemos una cosa que yo no la había visto nunca, que es una fecundación in vitro en directo que eso está muy bien, a ver no es sexo, pero oye es como, es sexo pragmático y eso lo vemos a mí me gustó ver una fecundación

in vitro en directo y no lo había visto nunca en un documental el sexo en unos años todo será así, sexo in vitro no habrá otro tipo de sexo veremos, sabes ahora como ves a alguien sin cinturón en un coche y te pones las manos en la cabeza, pues el sexo lo veremos así. Todo lo haremos in vitro. Pero bueno, ¿qué decías? Que has visto un documental de cáncer, ¿no? Sí, he visto un documental que va derivando en algo que no tiene ningún interés y que creo que nos da para hacer una primera reflexión. Si quieres, luego hablamos de comedia y enfermedad. Sí, esto me

interesa. Sí, para completar. Pero déjame solo decir una cosa. Netflix, del que hablamos hace un par de capítulos en general, construye sus productos, las producciones propias de Netflix, se hacen a partir de unas lógicas mercantiles y algorítmicas que se basan en los datos que van recogiendo de sus consumidores. Es decir, un ejemplo, House of Cards, que es esta serie de ficción muy popular, se decidió hacer esta producción, Netflix decidió hacer esta producción tras analizar los datos de consumo de sus usuarios y vieron que... O sea, intentaron ver cuál es el actor preferido por los usuarios de todo el mundo. Kevin Spacey.

Pues contratan a Kevin Spacey. ¿Cuáles son las series que han tenido más éxito a lo largo de la historia de Netflix? El ala oeste de la Casa Blanca y otra que se llamaba, una británica que se llamaba House of Cards. Y dijeron, coño, pues vamos a hacer la misma serie, vamos a hacer una serie sobre políticos así chungos en su carrera aspiracional a la Casa Blanca o al gobierno que sea. Bueno, de este modo fueron construyendo un modelo de serie a medida. A medida de lo que se supone que debía ser un hit comercial. Y funcionó.

Del mismo modo que funcionan, por ejemplo, los grandes hits musicales. Que están hechos también en base a una serie de cosas que son medibles, son analizables, de otros grandes éxitos de la historia de la música. Y entonces lo que hacen es copiar patrones. Tengo mucha curiosidad de saber dónde vas. Vale. Bueno, pues Netflix ha hecho con este documental un poco lo mismo. Tengo esta sensación. Y seguramente de ahí sale este engendro. Pero hay algo, una reflexión general, y es que Netflix no es HBO. Es decir, el sello de Netflix no es, para mí, no es un sello de calidad.

Es un sello de productos de cierto éxito garantizado. Pero no tiene por qué ser por buenos motivos, sino porque hacen cosas bastante a medida del consumidor medio. Y entonces, bueno, los realities tienen tirón. Pues vamos a... Los monólogos tienen tirón. Pues vamos a... Las series sobre cáncer, de Big C, por ejemplo, tiene éxito. vamos a coger este tirón. Entonces encuentran una historia que une distintos de estos ingredientes y dicen, coño, esto va a funcionar. Trae. Vamos a meterlo todo en un saco y vamos a hacer un documental de hora y media. Sí, sí, sí. Y en este caso no les ha funcionado,

pero yo creo que Netflix tiene muchos productos que sí que funcionan. A mis gustos, vaya. Porque House of Cards, yo encuentro que es una genialidad y narcos, es alucinante. Yo no digo que no vayan a funcionar, solo digo que siguen estas recetas, que es bueno que la gente sepa que se sigue esta receta y que en algunos casos va a ser exitoso y en otros va a salir esto, un engendro raro. Sí, lo que pasa es que cuando si nos fijamos en cómo, o sea, si obvias esta parte

Y te fijas cómo un guionista o un productor le propone una idea a una major o a una productora de televisión, pues bueno, no lo hará con algoritmos y no lo hará con datos, pero él también intenta hacer un engendro de cosas que funcionan, ¿no? ¿Me entiendes? Sí, sí, sí, un poco sí. Entonces, ¿cuál es el límite? O sea, si lo hacemos por intuición sí que es puro y sí que nos gusta, pero si lo hacemos con datos cruzados de los gustos de los espectadores, ya es una cosa falsa.

No, fíjate que yo no te he discutido que eso sea una... no digo que sea una buena o una mala fórmula, me parece tan lícita como cualquier otra. Simplemente ponía el contexto que para mí justifica, intentando justificar este documental. O sea, intentando justificar por qué este documental existe. y creo que viene de ahí y nada, y que también es bueno saber que este cierto boom que está teniendo el género el documental nos trae también pues una cierta producción masiva o sea que se están produciendo muchos documentales porque se ha visto que tienen o que generan interés en una buena porción de público y lógicamente

vamos a tener de todo del mismo modo que se publican tantos libros y hay mucha novela mala, bueno, pues porque hay mucho consumo y bueno, una cosa va con la otra mucha demanda implica mayor oferta y mayor oferta en general implica menor criterio aparte del documental que es malo es que el humor de la chica bueno, ahí ya están, ahí ya entran gustos bueno, sí bueno, por ejemplo, para que los oyentes se hagan una idea los chistes se repiten un montón porque parece como que tenga tres chistes uno sobre sus tetas, que ya no las tiene porque le han hecho una mastectomía

y hay un chiste sobre las tetas que no os lo voy a explicar por si lo queréis ver y pues así no os chafo el chiste, ¿no? hay otro que sí que os lo voy a explicar para que veáis como de qué palo va, ¿no? que explica que está haciendo le están haciendo unas pruebas y el doctor le pregunta hostia, que vientre más plano ¿cuál es tu secreto? dice porque me estoy muriendo bueno el humor es así y todo el humor que vemos de ella es relacionado con el cáncer y todo el rato me preguntaba en el caso de que su humor no girara alrededor

del cáncer podría construir algo esta mujer después de esto y eso me lleva... Dime, perdón. Yo creo que se encuentra ella en una encrucijada y es que el monólogo... Eso no está mal, ¿eh? No, no está mal porque el tema que la lleva el estrellato por así decirlo que la lleva la fama es un monólogo muy emocional sobre el cáncer y hecho para mí es bueno. O sea, para mí es un buen monólogo. Luego lo he buscado entero y es un buen monólogo. ¿Ah, sí? Sí. O sea, me parece muy interesante y a mí me gusta ese riesgo y

me parece que hay chistes muy buenos. Eso se populariza básicamente por un tuit de Louis C.K., que es el mejor humorista de este siglo. Y a partir de ahí empieza el hype. Pero, claro, esta chica le ocurre como a un escritor o como a Menábar, por así decirlo, ¿sabes? A Menábar, claro, has hecho tesis, has hecho abre los ojos y la gente que está esperando que la siguiente sea los otros y que la siguiente que hagas vuelva a ser otra vez de fantasmas y de miedo.

Y claro, el tío luego hace cualquier otro género y le cuesta porque su público está esperando lo que lo ha hecho famoso y por lo cual ha empezado a seguir sus películas. Entonces, esa dificultad se encuentra en muchos creadores de muchos campos distintos y creo que TIC en este caso se encuentra con lo mismo. Que es, bueno, si tengo que hacer humor de otra cosa voy a decepcionar a un público que vendrá esperando chistes de cáncer. Y luego hay otro aspecto que el documental tampoco aborda como a mí me hubiera gustado,

que es esta cosa que nos pasa a los humanos y que a mí me sale criticarla muy fuerte, como si dijéramos, pero que luego lo analizas y es ciertamente comprensible, que es que cuando los humanos pasa algo en nuestra vida, como una enfermedad de este tipo, gente que se dedica a nivel profesional, como a periodismo, o escritores, o humoristas, como es el caso, tienden a que toda su obra se centre en eso.

Eso a los humanos nos pasa con una enfermedad de este tipo, nos pasa con los hijos, de repente los humanos tenemos hijos y entonces lo más importante son los hijos y solo sabemos hablar de los hijos. Eso es muy lógico en cualquier proceso creativo y artístico aún más.

A mí me gustaría que nunca me pasara, porque si yo soy un profesional que mi carrera ha tenido una línea lógica, por decirlo así, o yo he decidido que esta línea sea así, que un aspecto de este tipo, como una enfermedad o haber tenido hijos, marque mi carrera profesional, yo entiendo que pase y lo respeto, pero a mí no me gusta nada.

Y a la gente que le pasa, dejo de seguirla porque no me interesa. Y esto pasa mucho. Hemos visto a miles de escritores que han tenido hijos y se han puesto a escribir sobre los hijos y miles de escritores que les han diagnosticado una enfermedad o las ha dejado la novia o algo así y se centran en eso. Y a mí eso me cuesta, me gusta más al creativo que es capaz de dar un paso hacia atrás y de seguir analizando la realidad como lo había hecho hasta ahora.

Sí, pero yo creo que eso es prácticamente imposible. Tampoco lo veo como que sea algo malo. Me parece incluso lógico toda la historia de la pintura. Por ejemplo, siempre se habla de etapas de los pintores y siempre coinciden con distintas afectaciones en su vida. Ya sean tiempos buenos, tiempos malos, enamoramientos de funciones de parientes. Y entonces eso condiciona su obra. Pues lógicamente en cine, en documentales, en literatura, en cualquier campo yo creo que eso va a afectar.

Es distinto si eres mecánico de coches. Seguramente puedes aislarte un poco más porque tu creación no está inspirada en lo que te ocurre o no está tan afectada por lo que te ocurre. Pero en el campo artístico y creativo me parece bastante inevitable y no le veo algo malo tampoco. O sea, me parece que es lógico y puede ser enriquecedor también, implicar una evolución de esa persona que le ocurren cosas y lógicamente te interesan cosas distintas. Y a lo mejor sería un poco incluso patético que alguien de 50 años estuviera haciendo los mismos chistes que hacía cuando era adolescente.

Porque es como terreno que ya ha pasado y que no le toca, ¿no? Entonces, cuando ves un monólogo de Louis, ves que te habla y te hace reflexiones y te hace chistes de cosas que le pasan ahora con 45 años. Sí, sí, pero no se convierte en un monotema, ¿no? Que es a lo que me refiero. A esta chica le pasa eso. Se encierra en su cáncer y luego de hacer este documental, y creo que eso sale al final en los créditos, lo comentan, al ver que se le acaban las ideas y que ya no le salen más chistes de sus tetas inexistentes,

lo que hace es hizo un monólogo en el HBO en bolas mostrando las cicatrices de sus pechos y yo de lo que me quejo perdona, es de eso del creativo que le marca tanto eso en su vida que no sabe crear otra cosa que no esté alrededor de eso que le ha pasado a esta chica le pasa con el cáncer y hay muchos articulistas que les ha pasado con sus hijos y con el cáncer y con todo. Y eso a mí me molesta. Sencillamente lo respeto, lo entiendo, pero yo huyo de eso. Porque una mente que se colapsa con...

Una mente creativa se colapsa con un aspecto de esos, bueno, pues es una mente creativa que a mí no me interesa. Vamos a hacer pública ya la pregunta que se está haciendo el oyente medio de Sopera la ficción. ¿Cuál es el oyente medio? El oyente medio. El oyente medio. Es el oyente del medio de los tres que tenemos. Pues ese oyente seguramente está diciendo, bueno, bueno, pero la pregunta es, ¿se puede hacer humor sobre cáncer? Ah, sí, ¿se estaban preguntando eso? Yo creo que sí, creo que es el debate... Bueno, el del medio sí, el del medio seguramente se estaba preguntando eso.

Es el debate más obvio que surge siempre cuando hay un caso así. Y luego hay ramificaciones como, vale, vale, pero quizás sí se puede hacer humor sobre cáncer, pero ¿lo puede hacer alguien que no tiene cáncer? ¿Lo puede hacer solamente alguien que ha tenido cáncer o que lo padece? ¿Qué legitima a alguien hacer humor sobre un atentado terrorista? ¿Alguien que lo ha sufrido? ¿Nadie? ¿Alguien que lo ve pero muy lejos, que ha ocurrido en la otra punta del mundo? Entonces ya entramos en el pantanoso terreno de los límites del humor. ¿Nosotros tenemos que responder a esa pregunta?

¿Tenemos que responder nosotros a esa pregunta, Adrià, ahora? No, no sé si debemos responderla, por lo menos por plantearla, porque básicamente yo creo que seguramente es la pregunta más evidente cuando se plantea un documental así, dices, ah, vale, vale, van a terminar haciéndome una reflexión o me van a llevar a hacer una reflexión sobre este asunto. Y la verdad es que no. No, no, porque para qué ponerse... Si tú no te quieres poner en terrenos pantanosos, imagínate ellos. Pudiendo hablar de si se echa novia o no se echa novia, de los mensajitos de enamorados que se mandaban.

¿Para qué te vas a meter luego en un debate intelectual? Bueno, perdona, pero ahí hay algunos recursos bastante interesantes, ya que vamos a decir alguna cosa buena del documental. Y es que a nivel cinematográfico a mí hubo un par de recursos que me gustaron. Uno que es una buena solución a lo que les pasaba, que es que como hemos dicho el monólogo no tenía vídeo, entonces hacen con motion graphic esos típicos vídeos que van apareciendo en las letras mientras oímos la voz de la chica, eso me gustó. Y luego hay una escena que me pareció bonita,

que es en un momento en que le están dando creo una mala noticia, solo oímos el audio del doctor explicándole algún detalle de su enfermedad a la monologuista esta de Mississippi, Y la cámara está... vemos un encuadre de la puerta de la consulta del doctor. ¿Te acuerdas de ese plano? A mí eso me gustó. Lo digo por decir algo bueno. Bueno, a mí me puso nervioso porque me imaginé... Yo quizá procesé demasiada información, pero tuve la sensación de que la doctora, en este caso que le estaba dando una información a TIC, se había negado a aparecer en el documental.

Y entonces yo tuve la sensación de que ese plano, que era la puerta con el audio del interior, pero la vista desde el exterior, era el acuerdo al que habían llegado. Y entonces me pareció... Bueno, como ya estaba mosca, porque era como me están colando un reality, eso me pareció el colmo, ¿no? Era como, ah, coño, o sea, Hay alguien decente que te esté diciendo, oye, no grabes una conversación médica así porque no quiero participar de esto, que es una vergüenza. Y lo que hacen es, no, no, pero bueno, déjanos grabar. Porque claro, como yo soy la paciente...

Joder, macho, me has arruinado la única cosa que me gustaba del documental. Seguramente es eso, sí, sí. Estoy especulando, a lo mejor tienes tu razón en que era algo buscado y querido. Pero luego sale el médico que le hace la inseminación y el médico sí aparece y no se queda detrás de la puerta. Y como tú dices, las inyecciones ves cómo se las pone y no lo ves detrás de la puerta. O sea, no hay ninguna lógica narrativa ahí. Simplemente es que a esos doctores no les importaba salir y a la doctora de la otra escena no quería. Y creo que esa es la solución.

Oye, pues tú luego de ver el documental lo que hiciste es buscar el monólogo de esta chica. ¿Y sabes qué hice yo? buscar algunos vídeos de Jim Jefferies como para desintoxicar. Ah, Jim Jefferies es otro monologuista, otro cómico, es australiano, si no me equivoco. Sí. Y también hace un humor muy negro y muy... Sobrepasando los límites, sí, sí, por eso me encanta. Y por cierto, ya que digo esto, Netflix produce una serie de monólogos que aún no están en Netflix español y que estaría muy bien que estuviera, a ver si recomendamos algo de Netflix que sea bueno porque llevamos una mala racha alucinante

que pasa que aún no está espero que algún día lo subtitulen o lo pongan o lo que sea que se llama Bear, bare, desnudo y son monólogos y hay un monólogo de Jim Jeffries que se llama Gun Control que va sobre las armas en Estados Unidos que es alucinante o sea que estar atentos a ver si... lo he buscado tres o cuatro veces en el buscador de Netflix a ver si lo van añadiendo porque ya han puesto alguno este lo recomiendo un montón Jim Jeffries ¿tú quieres recomendar algún monólogo? no, pero yo quiero quiero decir una cosa sobre Louis volviendo a Louis y es que

para quien no lo sepa Louis C.K. que es originalmente un monologuista recibió el encargo de hacer una serie de ficción y le dieron las llaves para que produjera lo que le apeteciera. ¿Es una metáfora? ¿Le dieron las llaves? No. Bueno, es una expresión. Ah. Vale, vale. El caso es que... Digo esto porque la serie es hiperrecomendable, bajo mi gusto y mi criterio, pero que es una serie supuestamente de ficción y supuestamente cómica que muchas veces es poco cómica y muy poco de ficción. Sobre todo la última temporada. Sobre todo la última temporada. ¿Por qué dices muy poco de ficción?

Bueno, porque creo que hay muchas escenas que son situaciones que podrían ser documentales recreados. Escenas que le han pasado a él o que él ha observado y que él hace en cierto modo retrato de cotidianidad social y lo lleva a un terreno normalmente lo pone en contrastes distintos para encontrarle hilaridad pero tiene un punto documental dentro del humor es un poco forzado para recomendarlo pero cualquier excusa es buena para que la gente se vea una de las mejores series que se han hecho hasta la fecha si, van por la cuarta temporada

creo. Sí, cuarta o quinta. Quinta, perdón, quinta temporada y no tenemos fecha del próximo capítulo de la sexta y hace... Porque se tomó un año de descanso el amigo. Vale. Sí, sí. Muy bien, bueno, y siguiendo a los documentales os tenemos que anunciar que la semana que viene hablaremos de un documental que no está en Netflix. No está en Netflix y de hecho no está ni en los cines americanos. Es un documental del que mucha gente está hablando. No sabemos si es bueno o no, pero el hype que hay a nivel de la crítica de este documental es increíble. Lo hemos pedido,

hemos hablado con sus productores, nos han enviado una copia, aún no lo hemos visto, lo veremos, y si es bueno, os lo recomendaremos. Y yo creo, Adrià, que si no es bueno, deberíamos no hacer el capítulo de eso, porque llevamos una racha de como tres cosas que decimos que no tienen que ver. y la gente ya está desesperada y no nos gusta porque nos gusta encontrar cosas buenas y cosas recomendables, pero bueno, oye este proceso, este filtro a veces te comes truñacos y esta semana pues nos hemos comido uno gordo, por cierto la semana que viene vamos a ver este documental

que no sé si se puede decir el nombre, ¿no? Stray Dog que la traducción es como hay una película de la de Kirosawa que se llama has traído. Perro rabioso. Te quiero saber. Pero no tiene nada que ver. Esas de los años 50 o así. Va sobre... ¿Quieres que diga alguna cosa más? Va sobre un ex veterano. Hacen como una especie de seguimiento a un ex veterano de la guerra de Vietnam. Y creo que la propuesta formal también es peculiar, ¿no? Exacto. Pero ya está. Lo vamos a ver esta semana y en el siguiente capítulo os hablamos de ello.

Y para la siguiente semana, dentro de dos, tenemos una sorpresa preparada. Exacto. ¿Que no vamos a avanzar o sí? No, no, no. Solo diremos que es otro tour de Super a la ficción. El último fue... Pamplona. Sí. Pamplona. Pamplona. Pamplona. O sea, Super a la ficción se vuelve a ir de viaje. Sí, pero bastante más lejos que Pamplona. Ay, madre. Ay, madre. Gracias.