Supera la ficción · Episode 31
Documentales factoría Netflix
Episode description
Atención, leed el siguiente texto con la melodía de Los Cazafantasmas:
Si tienes que comentar
un documental de Netflix
¿A quién vas a llamar?
¡A Jose Luis Hurtado de Factoría Netflix!
(Sí, es una tontería de intro, pero seguro que os habéis reído, que ya os vamos conociendo…)
Winter on Fire: www.guidedoc.tv/documentary/winte…ight-for-freedom/ (https://www.guidedoc.tv/documentary/winter-on-fire-ukraines-fight-for-freedom/)
Ukrainian Sheriffs: www.idfa.nl/industry/tags/proje…c-a510-547f0a04efab (https://www.idfa.nl/industry/tags/project.aspx?id=7358a612-b31e-42dc-a510-547f0a04efab)
Factoría Netflix: itunes.apple.com/es/podcast/facto…145221?l=en&mt=2 (https://itunes.apple.com/es/podcast/factoria-netflix/id1066145221?l=en&mt=2)
El nuevo podcast de Víctor: itunes.apple.com/es/podcast/no-es…991948?l=en&mt=2 (https://itunes.apple.com/es/podcast/no-es-asunto-vuestro/id1075991948?l=en&mt=2)
Estimated release date based on the first episode on December 29, 2014, assuming one episode per week.
Preserved listing date: January 27, 2016 · SoundCloud · ficha original.
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¡Suscríbete! siempre. Bueno, bienvenido, ¿eh? Bueno, pues encantado de estar aquí con vosotros en uno de mis podcasts favoritos, además. Bueno, Adrià y yo teníamos muchas ganas de comentar el documental que diríamos que es el buque insignia de este año de documentales de Netflix, que es Winter on Fire, y como no podía ser de otra manera, el invitado pues es José Luis Hurtado del podcast Factoría
Netflix, un podcast jovencito, por decirlo así. De hecho, según las leyes de Emilio Cano, Aún no es un podcast, porque hasta que no tenga cuatro capítulos no es un podcast, pero ha sido el revulsivo de este año. Estáis primeros en la lista de todas las listas de iTunes y todo. Un podcast súper, súper, súper recomendable. Si estáis suscritos a Netflix, suscribiros a Factoría Netflix. Y si no estáis suscritos a Netflix, suscribiros a Factoría Netflix y os cogerán ganas de suscribiros a Netflix. Qué cocheón más raro he dicho. Sí, es como una cadena mortal, ¿no? Está endemoniado el tema, el asunto.
O sea que, sea como sea, terminas pagando Netflix. Es el tema. Pues no sé qué queréis que os diga. Yo la verdad es que no sé qué puñetera cosa estamos haciendo ahí tan arriba en iTunes y con 4.000 oyentes por episodio sin comerlo ni beberlo, vamos. Con un estrés y una responsabilidad brutal cada vez que grabamos. Muy bien. A mí me encanta, os animo a seguir haciéndolo y yo os digo, Yo desde el primer día que lo descubrí no estoy esperando cada 15 días el nuevo capítulo. Bueno, dejadme hacer una pequeña introducción porque yo creo que estamos ante un hecho que es bastante significativo
y es que con Winter on Fire, que es el documental que vamos a comentar hoy, vamos a comentar dos documentales, pero primero comenzaremos por Winter on Fire. Se produce un hecho que, como digo, creo que es súper significativo y es que con Winter on Fire este es el tercer año consecutivo que Netflix consigue poner un documental de producción propia como nominado a los Oscars. En el año 2013 tenían The Square, que es un documental muy parecido al que comentaremos hoy, pero sobre la revolución en Egipto.
Por cierto, un año que se produjo una de las injusticias más grandes que se han producido en el tema de los Oscars con el documental, porque le dieron el Oscar a 20 Feet from Stardom, que es esto de las chicas que cantan, cuando se lo deberían haber dado a The Act of Killing. El año siguiente, el 2014, había Virunga, otro documental que hemos comentado aquí, que también era una producción de Netflix o una distribución de Netflix. Y este año, dos documentales de Netflix están nominados al Oscar, que es What Happened Miss Simone, que también lo comentamos aquí la semana pasada, y finalmente Winter on Fire.
Bueno, yo quiero decir que tampoco tiene tanto mérito. ¿Por qué? Porque básicamente Netflix, como nos va a confirmar José Luis, lo que hace es dar una visibilidad tremenda a sus productos. Porque tiene una masa de audiencia, que ya no solo Estados Unidos, sino ahora ya en muchos países del mundo, que lo que hace es que un producto que esté divulgado a través de su plataforma sea rápidamente reconocido. Y creo que en los Oscars muchas veces, como en todos los premios, pero incluso en los Oscars, la selección se hace a partir de una preselección que básicamente son documentales que conocemos que existen.
Y hay muchos documentales que seguramente son muy buenos, que simplemente quedan fuera de estas quinielas porque no los conocen. Porque nadie del jurado americano o de la prensa americana lo ha visto en su vida porque lo han producido en Dinamarca, con lo cual eso ni les llega. Entonces, bueno, creo que una de las razones no solo es la calidad del producto, que puede tenerla o no, sino también por esta parte más publicitaria. Pues no sé decir dos cosas. En primer lugar, yo creo que hay que agradecer a Netflix el que personas que no hemos visto prácticamente documentales en nuestra vida,
algunos sobre el tema de Apple que también me llama así a nivel de afición estamos ahora viendo más documentales que en nuestra vida y gracias a Netflix y luego en segundo lugar pues ya sabéis un poco lo que son los premios, es decir aquello que hace más buzz, que hace más ruido que se publicita mejor no solo en documentales sino en películas de ficción, pues es lo que llama un poco la atención y al final lo que influye en las votaciones de los académicos Claro, es que seguramente una cosa no quita la otra
Es decir, que los premios sean una vara de medir más o menos justa o se haga un reconocimiento más o menos justo es un asunto. Y el hecho de que Netflix en este sentido ayude a popularizar el cine documental es una gran noticia para el documental, sin duda.
Sí, bueno, como todo en esta vida, pues que Netflix haga muchos documentales pues tiene cosas muy positivas y bueno, otras de negativas como las que comentabais, pero por eso, por ejemplo, nosotros aquí también hacemos un esfuerzo de comentar los documentales más mainstream o comerciales, un documental que está en Netflix más comercial no puede ser, y luego también hacemos, Adrià y yo particularmente en Super a la Ficción, el esfuerzo de buscar pequeñas cositas y pequeñas joyitas que nos vamos encontrando en festivales, etc.
Y de ahí que luego de Winter on Fire comentaremos otro documental que se llama Ukrainian Sheriffs, que descubrimos en nuestro viaje a Ámsterdam de hace unos meses y que lo hemos conseguido no porque esté en ninguna plataforma, sino porque hemos hablado directamente con el productor y el productor nos lo ha pasado y se lo hemos podido pasar a José Luis y lo hemos podido ver los tres. que por cierto, José Luis, no sé si estás al tanto que estamos haciendo una, y lo aprovecho porque hoy haremos un pequeño anuncio,
que es que estamos haciendo una aplicación de Supera la ficción en la cual nuestros oyentes podrán escuchar nuestros podcasts y a la vez ver el documental del que estamos hablando en el podcast. Sí, sí, estoy al tanto como seguidor vuestro que soy, me parece una idea fantástica además. Sobre todo para complementar esta oferta de Netflix, ¿no? Y como dices tú, de poder ver de una forma sencilla y muy fácil, que al final yo creo que la gente lo que busca, comodidad ante todo, pues esas otras pequeñas joyas que igual no hay otra forma de acceder a ellas o mucho más complicada.
Pues hoy queríamos anunciar muy rápidamente que Adrià y yo, entre otras personas, ya tenemos una versión beta en nuestros móviles. Y ya está, no vamos a decir nada más, solo que eso podría indicar que muy pronto vamos a poder explicar muchas más cosas de la aplicación. Y que pronto la gente lo va a poder ver, cosa que va a ser, y tocar, que es un poco la gracia. Es como, no sé, como las tetas, ¿no? Pues nada, estamos ansiosos por poderla poner nuestros ojos encima a la app. Y a las tetas, bueno, no sé. Y es que siempre en algún momento
otro tiene que salir las tetas. Sí, pero eso ayuda mucho en el posicionamiento. Mira, hoy hemos definido nosotros Black Sails, la serie que ha incluido Netflix antes de ayer, así como Piratas y Tetas. Exacto. Sí, sí, sí. Sería un título mucho más comercial a mi gusto. Más atractivo para el varón medio. Exacto. El título Winter on Fire no es muy comercial, pero es el documental que queremos comenzar comentando hoy. Y si os parece, chicos, voy a hacer una pequeña... Pongo aquello en situación muy rápidamente al oyente para que sepa de qué va. Venga, va. Bueno, pues va sobre un conflicto que se produjo en Ucrania.
Nunca sé si es Ucrania o Ucraína, pero bueno. En Ucrania hace pocos años. A ver, resumen muy rápido. Como todos nuestros oyentes sabrán, a principios de los años 90, Ucrania se independiza de Rusia, pasan unos años, algunos buenos y otros malos, más bien malos que buenos, y en 2010 un señor que se llama Víctor Yanukovych llega al poder por segunda vez consecutiva, y este señor es más prorruso que nada. Entonces, a finales de noviembre de 2013, Yanukovych rechaza un acuerdo de asociación con la Unión Europea y en su lugar opta por establecer aún más vínculos con Rusia y con el gobierno de Vladimir Putin.
Esto provoca revueltas en un principio estudiantiles en la capital y se producen todos esos hechos que todos recordaremos de las noticias, de protestas en la plaza Europa, creo que se llamaba, de Kiev. Y eso es lo que explica el documental. ¿He dicho algo mal? No, yo creo que seguramente lo que le da una perspectiva distinta es desde dónde se cuenta esta historia que vimos en las noticias a través de informativos, por así decirlo, con la perspectiva de informativo. A lo largo de este documental lo vemos casi desde el punto de vista de un manifestante más.
De hecho, desde muchos puntos de vista, porque el documental es una composición, un montaje de muchas cámaras que durante los conflictos estuvieron rodando. José Luis, ¿qué te ha parecido? Bueno, pues es sobrecogedor, ¿no? La historia que cuenta, cómo te la cuenta desde dentro. Yo creo que más o menos no tanto te cuenta, porque sí, te cuenta la unidad de todo el movimiento, pero lo más interesante es cómo te va contando pequeñas historias de cada una de las personas que aparecen ahí, ¿no? contando, ¿no? Porque vas a seguir durante estos... No sé si fue un año completo lo que más o menos duró el...
Sí, más o menos. Sí, el conflicto. El conflicto, pues tú vas siguiendo a una serie de personajes durante ese año, ¿no? Y además, de alguna manera, la evolución que tienen dentro de ese Euromaidán, de esa plaza, de ese movimiento. Sí, es verdad que realmente empatizas con los manifestantes, porque básicamente la película no engaña en posicionarse de un lado y empatizas justamente, como decía José Luis, porque en cierto modo te ves reflejado por así decirlo, en los personajes que se están manifestando, independientemente de la opinión que te merezca la cosa y seguramente siendo europeo es más fácil entender la posición de los estudiantes, sí que
hay una cuestión humanitaria, que el hecho de ver resistir en una manifestación que se va poniendo cada vez más dura a esas personas tú te vas identificando con esas personas y te vas en cierto modo solidarizando con esa gente que ves tan de cerca y por lo tanto ya no estás viendo cifras, que es lo que veíamos en los informativos de tantos manifestantes heridos, tantos manifestantes muertos sino que estás viendo personas personajes con los que tú empatizas y por lo tanto sientes por ellos. Además que yo creo que en un momento dado, nosotros lo hemos vivido en los telediarios,
pero son estas historias que como no te pillan tan cerca, las olvidas. Empiezas a ver el documental y verdaderamente no sabes cuánto duró o en los meses en los que transcurrió. Y claro, comenzó en otoño 2013 y llega un momento en el que sigue avanzando la historia y tú te das cuenta de que van a llegar al invierno y que es un invierno en Ucrania, en Kiev y empiezas a temer todo lo que va a pasar por lo que va a tener que pasar esta gente que está ahí, que no está en sus casas, que está en tiendas de campaña, con unas
temperaturas y unas condiciones muy complicadas. Y de alguna manera te va sorprendiendo todo lo que pasa en el documental. A nivel cinematográfico, hay aspectos que a mí me sorprendieron. Es evidente que vemos lo que los mismos la gente que estaba viviendo aquella acción grababa con sus móviles y con sus cámaras y entonces lo vemos súper de cerca de la acción, pero es que además el montaje que consigue el director es increíble cómo te adentra y además es que son situaciones que decíamos, son cosas que han pasado lejos, pero cosas bastante parecidas las hemos vivido muy cerca evidentemente no llega al límite
que llegaron las protestas en Ucraina. Y además es que hubo muchos muertos en esas protestas. Y evidentemente esto aquí no lo hemos vivido. Pero sí que hemos vivido situaciones similares. Y al estar las cámaras tan metidas dentro de la acción, te hace vivir... Yo me puse muy nervioso viendo este documental. Y además tuve la sensación de una gran injusticia. ¿No os pasó? Bueno, yo lo que sí que de alguna manera ha habido una implicación emocional es recordando el tema del 15M. Yo no estuve en el 15M, pero desde luego lo viví informativamente muy de cerca
y al ver este documental siempre me he preguntado o me lleva a hacerme la pregunta de qué hubiera pasado si el 15M hubiera seguido adelante, si no se hubiera desmovilizado o más que desmovilizado la imagen que se dio en los medios del 15M, porque aquí en el documental vemos que la gente que está en el Euromaidán es gente de a pie. O sea, hay estudiantes, hay jubilados, hay gente de todo tipo, ¿no? Y eso es lo que ocurrió al principio del 15M, pero luego los medios españoles se encargaron enseguida de señalar,
de alguna manera, como que los que estaban acampados en la Puerta del Sol eran los de siempre, ¿no? Los antisistema, la gente de las rastas y tal, y eso de alguna manera desvinculó a la población española ese movimiento hizo que no progresara o que se quedara ahí, como una cosa que no fue a más. Bueno, sí, claro, es una comparativa un poco peligrosa porque realmente no tiene nada que ver, pero bueno, ya que la hacemos, sí que tienes la sensación, comparándolo con lo visto en el documental,
que era una cuestión de resistencia, que en el caso del 15M sí que hubo una cierta diáspora a medida que avanzaban los días, Incluso lógica, humanamente, en una sociedad más o menos acomodada como es la nuestra, en el que, bueno, pasar, dormir al raso, dormir en el suelo tres días o cuatro, vale, pero al quinto tengo la espalda hecha polvo y me voy a mi casa. Creo que eso ocurrió, ocurrió. Y en Kiev, pues no. Había una gente que militaba en la causa de un modo mucho más feroz. Algunos se iría, ¿eh?
Algunos se irían, seguro, pero quedó mucha gente que, como decía José Luis, no solo aguantó el suelo duro, es que aguantó temperaturas terribles, aguantó violencia de la policía más severa de la que hubo en el 15M, que también la hubo o la ha habido a lo largo de la historia muchísimas ocasiones también en España.
Pero la cosa iba a más y la gente en lugar de dispersarse, por así decirlo, a los primeros disparos, la gente lo que hizo es quedarse. Con lo cual era una escalada de tensión muy fuerte en el que la gente era, bueno, la policía viene y nos muele a palos, nosotros al día siguiente volvemos a la plaza y seguimos ahí montando escudos, protectores.
Y si la policía replica los escudos disparando pelotas de goma, nosotros al día siguiente volvemos con una excavadora y intentamos atropellarlos con la excavadora. Y si a esto responde la policía disparándonos directamente al cuerpo, con balas de verdad, pues nosotros seguimos allí a pesar de que haya riesgo de morir. Bueno, entonces, claro, se produce esta escalada violenta hasta llegar a lo que es prácticamente una guerra, pero una guerra entre una gente que no tiene ningún tipo de arma, ni de preparación, ni de organización, con una policía militar, que es el caso, ¿no?
Y no solo con la policía militar. Yo lo que más me sorprendió son estos grupos de expresidiarios, digamos de alguna manera, que el gobierno arma y les deja acampar a sus anchas para que hagan lo que la policía en determinados momentos éticamente no debe hacer o no puede hacer. Y vemos palizas de muerte. Una de las cosas que a mí me sorprendió del documental es que, no sé si a vosotros os ha pasado, pero muchas veces te planteas, bueno a veces te has podido plantear, en caso de un conflicto en mi país, ¿tú serías capaz de coger un arma y de luchar por tu país?
Por eso que al fin y al cabo para unos es una cosa y para otros es otra, pero para mí es a lo mejor solo un trozo de tierra. ¿Sería capaz yo de coger un arma y ponerme a luchar y poner en riesgo mi vida por defender la causa que fuera? Entiendo la pregunta, pero creo que no es el tema en este caso. Sí, yo creo que sí. Bueno... Porque no creo que la lucha ya sea por la causa en este momento.
Es que es lo que iba, Adrià. Lo que iba es que si a veces te has planteado si tú serías capaz de meterte en una guerra, el documental creo que da muchos motivos que te dan a entender por qué esta gente está ahí, por qué ponen en peligro su vida. ¿Me entiendes? Te dan una explicación psicológica en cierto modo, ¿no? Y es que la lucha ya deja de ser si quiero acercarme a Europa o acercarme a Rusia. La lucha es no, no, la policía ha matado a mi compañero y por lo tanto si yo me rindo y me voy a casa
les estoy dando la victoria y les estoy dando la razón a esa gente que mató a mi compañero. La lucha es la libertad. Claro, claro. O sea, la lucha luego termina siendo eso y eso ocurre prácticamente en todas las guerras Yo es que lo veo de otra manera, como lo veis vosotros. Efectivamente hay un deseo de Ucrania por pertenecer a la Unión Europea, que es lo que desencadena todo este movimiento, cuando ven que su gobierno dice unas cosas, pero en realidad está haciendo otras.
Pero es que yo creo que esta revolución de Ucrania, de este documental que lo muestra perfectamente, creo que es la verdadera independencia de Ucrania respecto a Rusia, a la antigua Unión Soviética. Porque, vamos a hablar luego seguramente con el otro documental de lo que es la guerra civil que ahora mismo asola Ucrania. y yo creo que ahí ya había un estado de guerra civil soterrada o psicológica. Entonces la gente que está en el Maidán está luchando un poco de alguna manera al principio también por su independencia, por liberarse verdaderamente y definitivamente del yugo de Rusia.
Sí, pero claro, en el fondo la discrepancia ideológica existe en todas partes y por lo tanto que haya prorrusos y que haya proeuropeos en un territorio que ha estado históricamente en un lado y que más recientemente, y que territorialmente incluso está prácticamente en la frontera, pues es incluso lógico que unos simpaticen más por una corriente y otros por otra. O sea, creo que la dualidad ideológica es lógica que exista en Ucrania con sus circunstancias o en cualquier otro sitio con las suyas.
Pero que lo que muestra el documental es una cosa que va mucho más allá, o sea que abandona, por así decirlo, la lucha inicial. O sea que la causa que desata el asunto luego se pierde. La gente que sigue allí ya no está pensando prácticamente en el tema de Europa. Está pensando en que... En tú no puedes decir lo que yo tengo que hacer. Sí, claro, claro. Y que la policía no está para agredir a la gente. No está para matar a manifestantes. Esa es la lucha en el fondo, ¿no?
Sí, una vez que estalla el conflicto, está claro que ahí ya la componente un poco ideológica se diluye en la componente emocional, ¿no? De a tu compañero. De hecho, hay una muerte de un personaje que yo creo que es crucial, ¿no? En la evolución del resto.
Sí, un personaje que básicamente genera cariño de los manifestantes por su carácter y por su modo de ser y por su historia de fondo, que te la cuentan por encima en el documental, pero que entiendes que ha generado esta simpatía entre los manifestantes o buena parte de los manifestantes y se convierte en un símbolo en el momento en el que la policía termina con su vida. ¿Hay algún aspecto del documental que entiendo que en gran mayoría os ha gustado? ¿Hay algún aspecto que no os haya gustado o que The Winter on Fire?
Bueno, vamos a ver. Yo soy muy crítico. Igual no conocéis mi otro podcast que es La Posada del Dragon Verde donde damos cera a diestro y siniestro. Entonces aquí el documental es fantástico, la historia que te cuenta es fantástica, pero hay una segunda lectura de por qué Netflix y por qué este documental es americano. Aquí nos están contando una parte de la historia.
Recordad que en cuanto este movimiento triunfa, en Ucrania del Este surge un movimiento, yo no sé si similar, porque yo creo que no es comparable, pero un movimiento que se llama anti-euromaidán, donde hay gente en Ucrania del Este que se levanta en contra de un gobierno pro-europeo y ahí está el germen de la guerra civil. Entonces, a ver, yo siempre lo digo, todo lo que viene de Estados Unidos, audiovisualmente, y esto es un documental mainstream, como habéis dicho vosotros, es un documental que tiene muchas papeletas para ganar el Oscar, es un documental que de alguna manera respalda la política americana en Ucrania,
la que está ahora mismo, que ha convertido a Ucrania un poco en una colonia norteamericana en la parte del oeste de Ucrania. Entonces esa es un poco mi pega, que hay una segunda lectura ahí que dices, bueno, todo tiene una intencionalidad a la hora de hacer un documental. Sí, claro, yo también creo que la objetividad, por así decirlo, no existe y que toda historia no solo tiene un posicionamiento siempre, sino que prácticamente lo necesita.
Porque cuando tú cuentas algo lo estás contando desde tu punto de vista. Entonces es lógico que eso te condicione de un modo u otro. Pero en este caso en concreto, es uno de los ejemplos en los que el documentalista, por así decirlo, se pone en una posición porque le es imposible mantener una equidistancia. Es decir, es como si decir, bueno, vamos a contar la historia de los nazis y vamos a coger un... No quiero comparar con este documental, pero estoy poniendo el ejemplo de lo que quiero contar. Voy a coger un nazi, un judío, y que me cuenten su visión de la historia cada uno,
y yo me quedo en el medio sin posicionarme. Bueno, es una opción lícita, pero me parece igual de lícito decir, no, no, yo me posiciono de un lado o de otro. Lo que está claro, y para dar la razón a José Luis en mi caso, es que no me imagino un documental producido por Netflix explicando esta historia desde una visión prorrusa. Eso para nada. Es que vamos a hablar de dos documentales. Uno, que sería, digamos, el del oeste. Otro que sería, que es también muy interesante, el centro, digamos, la línea, la fina línea que separa un lado del otro
y se ve el día a día, que hablaremos luego, y nos falta esa tercera visión que es la del Este, que obviamente nosotros al final vamos a empatizar con nuestra perspectiva como europeos y luego, vamos, esto lo quiero desvincular del valor en sí del documental y de la historia que cuenta, que es imposible no conmoverse y no enfurecerse en determinados momentos, poniéndote del lado de lo que son las personas, que al final es lo que cuentan. Sí, claro. Pero está lo otro también, está otra lectura.
A mí hay otra cosa que me sorprendió mucho, no sé si a vosotros os saltó eso cuando visteis el documental, y es la figura del niño que aparece. Me pareció un tema un poco delicado y no sé si yo, si hubiera estado ahí rodando, hubiera puesto la cámara sobre ese niño. Al revés, tal vez lo que hubiera hecho es intentar que ese niño no estuviera allí. Para ubicar a la gente. Es un niño que se une a los manifestantes. No sé qué años tiene el chico este. 12 años.
Bueno, pues claro, aparece de la nada, sin parientes ni amigos, o sea, que aparece solo y que se une a la resistencia, por así decirlo así, y termina armado, por así decirlo, uniéndose a la batalla en primera línea. Sí, yo tengo alumnos de esa edad y bueno, claro, te surgen muchas preguntas, ¿no? De por qué ese niño no está en el colegio, si verdaderamente en ese momento el resto de la sociedad de Kiev sigue haciendo vida normal mientras en esas calles está pasando algo tan horrible, ¿no? Te despiertan muchas incógnitas el tema del niño y yo tampoco lo hubiera metido en el documental. ¿Adrián?
Sí, sí. Claro, entiendo que es tentador si tú tienes esta imagen porque es un personaje potente en una historia, por así decirlo. Si fuera una ficción que escribes tú el guión, es un personaje que le darías bombo. Un chico salido de la nada que aparece allí y te da esa perspectiva de inocencia y tal. Te va muy bien para contar la historia. Pero bueno, estamos ya en ese terreno de la ética o del criterio más personal, que a mí me cuesta mucho, me cuesta juzgar, me cuesta meterme allí, ¿no? Pero bueno, entiendo el argumento de que quizá era prescindible.
Bueno, ¿queréis que avancemos hacia el siguiente? Sí, dale. A ver, esta transición de la historia, no sé si me la sé muy bien, pero si no voy mal encaminado, después de estas protestas que se cuentan en Winter on Fire, al cabo de poco tiempo, como tú apuntabas antes, José Luis, nacieron nuevas protestas en Crimea. En Crimea hay gente más pro-rusa, como si dijéramos, y ahora lo que quieren es independizarse del resto de Ucrania. Voy bien encaminado, ¿verdad? Sí, sí. Entonces, por este conflicto, ahora se ha desatado una guerra civil dentro del país.
Entonces, por lo tanto, estamos alrededor de un año y medio después del rodaje de Winter on Fire y otro director ucraniano se va a un pueblecito, si aquí estábamos en medio de la capital, ahora estamos en un pueblecito alejado de todo. Y muy pequeño. Y muy pequeño. Y se pone a seguir a dos sheriffs del pueblo. ¿Qué pasa? Que debido a la guerra hay un vacío gubernamental, hay un vacío de policía, hay un vacío de ayuntamiento, de todo en este pueblo, y hay dos personas que son vecinos del pueblo, se ocupan de, como lo diríamos, de justiciar dentro del pueblo.
Entonces, este director ucraniano hace un seguimiento a esta pareja de sheriffs y a través de este seguimiento y a través de detalles muy finos vemos cuál es la realidad del país en ese momento. ¿Os parece bien? Sí, yo añadiría una notita al entorno donde se desarrolla todo esto, que es entender un poco lo que es Crimea, incluso Ucrania dentro de lo que es la antigua Unión Soviética. Ucrania es una de las perlas que Rusia pierde con la descomposición de la Unión Soviética y sobre todo es no tanto Ucrania sino Crimea. Crimea es donde está la base naval más importante de la antigua Unión Soviética,
la base submarino, en Sebastopol. Crimea también es un sitio, un enclave estratégico fundamental. Es una joya, ¿no? Existe una industria turística muy potente, existen amplios recursos naturales de petróleo y de gas, efectivamente. Entonces, claro, Putin, si le haces una carta a los Reyes Magos y le dices qué es lo que quiere recuperar que tuvo la Unión Soviética, lo primero en la lista es Crimea. Tenemos varios régimenes pro-Putin que ha habido en algunas otras repúblicas soviéticas, como Bielorrusia, pero claro, Ucrania es independiente y Ucrania priva a la Unión Soviética de alguna manera de un acceso directo a bases que sigue manteniendo, bases militares,
pero que en el fondo quiere controlar toda esa zona. Entonces, por decirlo de alguna manera, la presión política estaba cantada en un momento dado, que iba a estallar, y acaba estallando con esta división en principio psicológica o espiritual o mental de la población ucraniana entre este y oeste, y luego ya que deriva en el conflicto armado. Un conflicto armado que en esta película es el telón de fondo, por así decirlo. Incluso no hay imágenes de la guerra, sino que hay sonido, hay pequeños fragmentos de informativos radiofónicos que escucha la población de este pueblo. y eso me pareció exquisito y una apuesta muy interesante
de contar cómo se vive una guerra desde una cierta lejanía, no física porque estaba muy cerca y de hecho estaban esperando a ver si llegaban o no llegaban las tropas rusas al pueblecito ese pero sí un modo de contar la guerra lejos de las explosiones, por así decirlo, de las imágenes que estamos más acostumbrados a ver en documentales de guerras implican tener esas escenas esas imágenes aéreas con explosiones nocturnas, bla bla bla y este me parece como un cuadro de sutileza, un enfoque muy distinto, mucho más cercano también a cómo lo vive el ciudadano medio con un cierto desapego del conflicto una cierta tensión subterránea
entre la población pero que el tema no se habla tampoco abiertamente hasta que no llega a un punto de tensión en el que básicamente hay un grupo de prorrusos que en cierto modo intentan posicionar al pueblo de un lado, saltándose al alcalde del pueblo claro, es un pueblo muy pequeñito entonces también hay que entender eso que es un sitio donde se conocen todos para mí es una yo diría casi que es como una trágica comedia, yo me reí un montón con el documental, me hacen mucha gracia estos dos sheriff, porque bueno, es que es eso, una trágica comedia, porque dentro del drama se producen escenas
hace mucha gracia porque todos lo solucionan con voz, con un poco de vodka, ¿no? Cualquier conflicto por ejemplo están, los vemos pues alguien ha robado dos patos estamos hablando de este tipo de crímenes sí que es verdad que hay una muerte hacia el final, pero bueno, estamos hablando de este tipo de crímenes. Roban una televisión, dos patos, etc. Y cuando encuentran al ladrón, le dicen, hombre, esto no lo hagas más porque se puede pasar esto, y para solucionarlo se mete en un lingotazo de vodka. A mí es el tipo de documental... Por eso los hemos escogido, porque creo que están en dos puntas diferentes,
el de Winter on Fire y este. Yo disfruto mucho más con este tipo de documental. Es un documental observacional en el cual el cámara y que a veces es el director, lo único que hace es seguir y observar, es observacional. Y a través de los, como decía Adrià, a través de los pequeños detalles vemos el hambre que pasa a esa gente, porque vemos que un vecino le roban los perros al otro para comérselos, así de cruel, así está Ucraina ahora mismo. Y a través de los pequeños detalles de los personajes que van saliendo, que para mí tienen una fuerza increíble,
pues hacemos como una radiografía o una obra de arte para mí de cómo está Ucrania ahora mismo. Yo creo que habéis cogido dos documentales que son los polos opuestos. En un momento Winter of Fire es los grandes sucesos, la acción, no hay descanso prácticamente. Y luego este de los series ucranianos que es más complicado de ver quizás por el ritmo pausado porque se hace más lento, pero que resulta más real. Yo creo que de alguna manera no se le puede acusar en ningún momento de manipulación porque te presenta las cosas como son. Yo creo que no juzga ninguno de sus personajes.
Y a mí quizás lo que más me gusta de este segundo documental es cómo pasamos del robo de los pactos, del robo de la televisión, que es un poco el día a día de estos dos jubilados, porque son prácticamente los dos jubilados, a tener que entregar las cartas de alistamiento en el pueblo, que se empieza ya a mascar un poco esta intranquilidad que existe en el pueblo a raíz de ese conflicto también con la comunidad prorrusa que comentabais. Y luego esa intranquilidad va aumentando, va encrescendo, y acabas teniendo una sensación bastante de desasosiego, pensando que el futuro de esta gente está echado de alguna manera,
que están esperando un poco, no sé, es como los pájaros de Hitchcock, están esperando la oleada final, que vengan a invadirlos de alguna manera y que se encuentren en la línea de frente. Hay otro elemento de contraste entre los dos documentales que estamos comentando hoy y es el hecho de que los personajes protagonistas de uno y otro son también polos opuestos en cuanto a cómo se lo toman. Es decir, tenemos a los estudiantes de Maidán, que son gente absolutamente comprometida con la causa, por así decirlo, y luego tenemos a los personajes que vamos viendo que habitan en este pueblo del centro de Ucrania,
que prácticamente sí, pueden tener una opinión, pero casi como que les da lo mismo. Que hay una lucha más por la supervivencia y pensar, bueno ya, pero si me alisto tendré menos problemas para luego alimentar a mis hijos. O sea, es una cosa como mucho más terrenal y que me parece muy, muy interesante porque siempre solemos ver los conflictos desde el punto de vista de la épica, ¿no? Y en este caso hay una cuestión mucho más mundana de pensar, bueno, esto en qué me afecta a mí, esto me afecta a mi trabajo, afecta a mis hijos,
afecta a mi día a día, voy a tener que ir a un sitio u otro. Y esta parte me parece que está muy bien reflejada también sin subrayar nada, que no hace falta que te pongan el foco en ningún sitio porque la propia narrativa está hecha con esa elegancia que hace que lo vayas oliendo, por así decirlo. Claro, es que todos los que hemos preguntado a nuestros abuelos sobre la guerra, el 95% de una guerra es eso.
O sea, el 95% es encontrar una algarroba para poder comer, ¿no? En primera línea pues eran muy pocos los que había, ¿no? Y una guerra es eso. Lo que vemos en este documental es una guerra. Como decías, la guerra solo está en el telón, o sea, la primera punto de batalla está en el telón y ahí vemos lo que realmente es, que bueno, pues comerse perros, ¿no? O robar unos patos, ¿no?
Y a nivel formal también hay muchísimo contraste. El más evidente es que el Winter of Fire es un puzzle a un ritmo muy loco de edición, por así decirlo, de cortes, que es muy fragmentado y con mucho movimiento, con mucha cámara al hombro o con directamente cámara doméstica o teléfonos móviles grabando acciones en medio de una manifestación.
Y por el contrario, el documental de los sheriffs es un documental hecho prácticamente todo con planos fijos, que es algo muy poco habitual hoy en día ya en documental, que es ver cámara plantada, plano fijo y aguantar la secuencia bastante tiempo, por así decirlo, prácticamente hasta que sale de plano el personaje o la acción que está rodando. Sí, además, utilizando cámaras muy buenas. Este documental está financiado por Bertha Fond, que es como la fundación en la que cada año hacen dos o tres apuestas en el Festival de IFA de Ámsterdam.
Hablando del contraste que comentáis, Winterfire es un producto para el público occidental, es un producto global de Netflix. Podemos estar de acuerdo o no en que si es para vender la postura americana en Ucrania o no, pero está claro que está rodado al gusto europeo. El otro documental es un documental 100% ucraniano, con el ritmo ucraniano. Y luego una cosa que a mí me interesa muchísimo del contraste de los dos documentales es porque muestra un poco cómo se vive la política en las grandes ciudades y cómo se vive luego en las zonas rurales y lo diferente que se ve todo.
Quizás cuando ha habido ahora elecciones en España, en muchos sitios se establecía el debate de por qué el voto en las ciudades es de un signo o es un voto de esta manera y en las zonas rurales, sin embargo, sigue siendo de otra manera. Y este segundo documental de los EDIs yo creo que prueba eso, cómo la gente del pueblo tiene otra realidad diferente a la de las ciudades.
Sí, y también por el razonamiento que comentabas al inicio, José Luis, también entiendo que la posible reacción de algunos espectadores de hostia, qué tostón, sobre todo si comparas con el ritmo trepidante de Winter on Fire, que hay un poco la percepción de que la cosa más lenta puede generar cierta apatía a un público que está acostumbrado a las películas de ficción o series o lo que sea, que van a otra velocidad, ¿no? Que ocurren cosas, o van ocurriendo cosas y no es todo tan minimalista, por así decirlo. Sí, yo os lo he comentado, o sea, yo estoy acostumbrado a ver audiovisual a un ritmo
y a mí me ha costado ver el segundo documental. Lo que pasa es que, independientemente de que te cueste más o menos y del compromiso que tenía con vosotros de verlo, luego extraes unas conclusiones muy interesantes, ¿no? Y te gustan determinadas cosas que dices, bueno, esto lo he podido, aprender o lo he podido ver porque este documental es de esta manera y el otro no me lo daba Sí, incluso para culminar el apunte que decías Ojo que Adrián está culminando de las diferencias entre cómo se vive el conflicto o prácticamente el debate político en ciudad o centro de poder, por así decirlo
y en ámbito rural hay quizá un tercer escenario en este segundo documental que estamos comentando hoy que es la ataraya o el, por así decirlo la torre de vigilancia en la que hay un personaje maravilloso que está como todavía más alejado que la gente que vive en el pueblo es un tío que está allí a lo alto mirando a ver si viene alguien y que vive solo con una radio y como todavía hay una perspectiva más lejana, ¿no? Además los créditos del documental acaban con un plano súper abierto donde vemos toda la torre que debe tener unos 60-70 metros de altura.
Soy muy malo con las medidas, pero yo siempre tiro largo, en caso de duda. Y los créditos duran exactamente lo que él tarda de bajarla de arriba a abajo, que a lo mejor es dos minutos y medio. Ese último plano lo encuentro fascinante. Bueno, estamos hablando con Tazkovsky Films, que es la distribuidora de este documental, es una de las mejores distribuidoras de documentales del mundo, para ver si nos lo dejan para nuestra aplicación. O sea que, bueno, ya explicaremos. Y el otro lo veréis en Netflix. Sí, ahí está disponible y súper destacado, además con la nominación. Que no lo ganará, ¿eh?
Bueno, ya os escuché vuestras apuestas y veremos a ver. Los Oscars siempre son un poco impredecibles en eso. yo creo que ganará Amy pero lo merece Cartel Land que no sé si a tu Adrià ya lo has visto pero este os lo recomiendo muchísimo si tenéis un segundo, ya sé que tú José Luis tienes que ver un montón de cosas pero si tuvieras un segundito si te puedes reservar un momentito para ver Cartel Land pues te lo aconsejo pero no está en Netflix pero a lo mejor lo estará, porque sé que en algunos países ya está pero es fácil de encontrar en Jumbi
en iTunes, etc. Bueno, no le vais a meter en la aplicación. Es que este va a ganar el Oscar, o muy cerca, y este señor buscará una distribución un poco más abierta que nuestra aplicación, yo creo, pero bueno, no sé, veremos. Bueno, pues le buscaremos y le veremos. Bueno, oye, José Luis, ¿podemos, quieres avanzar, como que está relacionado con nuestro podcast, quieres avanzar ¿cuál será el próximo capítulo de Factoria Netflix o no? ¿O te estoy metiendo en un compromiso? No, lo que sí que te cuento es que hemos tenido que repartir el trabajo y ahora es Alberto Carlier, mi compañero
el que se encarga del podcast y yo soy un mero comentarista y productor por ser el responsable de la cadena de podcast entonces él es el que prepara ahora absolutamente todo y lo organiza pero sí que sé que bueno, que hemos graba esta mañana, os puedo decir, o sea que el capítulo estará ahí en unas horas disponible, y estamos haciendo un repaso de series también que están en catálogo de Netflix y que no son estrenos de Netflix, y en este caso pues Prison Break que supongo que la conoceréis, una serie muy famosa de hace unos años y luego otra cosa que os va a gustar
mucho es que el siguiente, que yo ya estoy ahí enchufadísimo viéndolo será el de Making a Murderer ¡Qué bien! No os lo perdáis, no os lo perdáis ni ni en la serie documental ni el episodio de Factoría Netflix sobre el tema recomendar Factoría Netflix recomendar Modo Netflix también, ¿no? ya que estamos. Sí, por supuesto el podcast de Chema de Chema Hoyos. Exacto, y aprovecho y recomiendo uno que se llama No es asunto vuestro, que lo hace aquí mi compañero Víctor Correal y que se saca la careta y la máscara y todo y se abre... ¿Lo recomiendas de verdad?
Lo recomiendo de verdad y por el dinero que me has ofrecido millonariamente Yo que soy imparcial en este asunto lo que te puedo decir Víctor es que yo y creo que más gente que conozco estamos enganchadísimos a este podcast nuevo y estamos esperando que saques cuanto antes episodios nuevos porque además es una cosa que yo creo que no se había hecho antes el contar con tanto detalle un proceso de montar una empresa pues eso a pecho descubierto y es una lección magistral yo creo, para todos los que lo oímos Bueno, pues muchas gracias es una cosa que estoy haciendo, un experimento que estoy haciendo
con mucha ilusión y no, la verdad es que aquí no había escuchado nada parecido pero ya lo expliqué en alguno de los capítulos que de hecho esto es una copia, por decirlo así de un podcast que se hacía en Estados Unidos, creo que ya no lo hacen que se llama Startup que era un señor explicando cómo montaba su empresa de podcasting, te lo recomiendo por cierto, porque H2O no sé si tiene pretensiones de empresa No, no, no, lo he comentado muchas veces, estoy haciendo podcast por el santo patrón del podcasting aquí en España, que es Emilio Cano que yo creo que nos ha despertado
la pasión a la mitad de los españoles por hacer podcasting y a la hora de decidir de qué hago un podcast pues al final dices, pues mira como no me he decidido entre 5 temas hago 5 podcasts y bueno, luego lo que decía esta mañana habrá que pagar al psiquiatra para quitarse el estrés de encima pero no, no hay ninguna ambición simplemente divertirse hablando de lo que nos gusta y bueno, pues eso es todo Bueno, las facturas del psiquiatra se las pasas a Emilio Cano creo que es responsable de abonarlas Sí, ahora además que va a ser millonario con su red, pues las podrá pagar
Bueno, venga un abrazo, Jesús Luis, ha sido un placer hablar contigo te escuchamos Para mí igualmente, de verdad, estar en este podcast es un privilegio y me encanta estar con vosotros. Un abrazo. Un abrazo, hasta luego.