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Supera la ficción

Supera la ficción · Episodio 9

Interrotron (HD - Definitivo)

Adrià Cuatrecases & Víctor Correal

Descripción del episodio

Capítulo centrado en 'The Thin Blue Line" .

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Fecha de emisión estimada desde el primer episodio, el 29 de diciembre de 2014, suponiendo un episodio por semana.

Fecha de la ficha conservada: 13 abril 2015 · RSS ShoutEngine · Internet Archive (2021).

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cuando me has hecho la pregunta y la verdad es que... Eso se llaman fotos, Víctor, se llaman fotos. Fotogramas. Habrás saltado el salvapantallas y te salen las imágenes. Comer, básicamente comer. Supongo que tú igual, ¿no? No, no. ¿No has comido nada? No, pero no lo voy a decir porque, claro, es un horario infantil en el que emitimos esto que es cualquiera. Sí, sí, sí. Bueno, vamos a hablar de documentales. Vamos a hablar de documentales. Porque iba de esto, ¿no? El podcast. Sí, antes... Yo estoy una semana sin hacer episodio. No, pero hemos estado más de una semana. Se llama Semana Santa, pero son 16 días.

Según qué zonas de España, más. Pues a mí se me ha hecho corto. Sí, a mí también. Oye, una cosa, ¿no? Supongo que nuestros oyentes, que son muy avispados, ya se habrán percatado que hemos subido un poco la definición del audio. Ahora estamos en alta definición. Eso se nota. En HD de audio. Exacto. En HA. Este sería como hacen ahora las televisiones. Sería el canal definitivo. Sería este, el bueno, el de alta definición. Ya veo. Muy bien, pues oye, la tecnología avanza. Sí, que es un portento. Avanza que es un portento. Sí, sí, sí. Una locura, una locura. Total.

Hoy en día se pueden grabar voces. Es una locura. Sí, sí. Y enviarlas... Pero si hablas por teléfono se oye mal. Dime, dime. Que si hablas por teléfono se oye mal. Sí, eso no... No, no, eso aún no lo han arreglado, no sé, no entiendo. Eso es porque hay muchos intereses ocultos. Sí, sí, sí. Detrás de eso están las farmacéuticas, los bancos, el gobierno americano. Aquellas manchas blancas en el cielo también están detrás de eso. Y bueno. Yo ya me he leído una locura muy loca del tema del accidente de German Wing. ¿Qué pasó? ¿Qué pasó al final? Hay unas teorías conspiratorias muy serias.

pero al final, ¿quién era? No te voy a spoilear. Bueno, vamos a hablar de Docu. Hoy vamos a comentar un documental del año 1988. Entonces, esta cosa vintage que nos ha dado hoy, y este venazo, ¿cómo se explica? Bueno, está todo justificado, ya lo dijimos en el último capítulo, que con The Jinx, con este serie documental del HBO, había bastante gente que hacía alguna referencia a The Thin Blue Line, que es el documental que hemos visto para este capítulo, y lo hacían porque a resultas del documental, el caso del que trataban, pues, daba un giro, ¿no? Recordemos The Jinx.

The Jinx es ese documental centrado en la historia de un señor acusado de tres asesinatos. Salió incluso en el New York Times que en el último capítulo, nosotros comentamos ese día, comentamos el primer capítulo, yo estos días he visto todos los capítulos, mi opinión sigue siendo la misma, para mí no es un gran documental, pero hombre, tiene cierta gracia. Y la gracia, ya lo voy a decir, porque como que ya salió en todos los periódicos, pues ya no lo consideremos un spoiler. Bueno, oye, antes de que lo digas, si alguien no quiere saber cómo termina, que se pase ahora a otro podcast.

Que se pase a, digamos, alguno. De Apple, que hay muchos. Sí, hay un montón. O de videojuegos, hay un montón. De videojuegos también hay muchos. Hay de todo. Zapping de podcast. ¿Sabes de qué no hay y que estaría bien que hiciéramos algo al respecto? De documentales. Ah, pues mira, buena idea. Bueno, hemos hecho una pausa muy grande. Yo creo que la gente ya se ha ido. Sí, vale. Ya puedes contar el final de The Jinx. La cuestión es que eso salió publicado porque gracias a ese final volvieron a detener al protagonista de la historia.

Y es que en la última entrevista que el director le hace al señor este, el supuesto asesino, que nunca hasta ahora había sido detenido, bueno, había sido juzgado pero absuelto por todos los cargos que se le imputaban, ya en el... este documental tiene cinco partes. Ya en el tercero, en el final de una de las entrevistas que le hace el director, el director se va un momento, el protagonista se queda solo en la sala donde había sido entrevistado, se queda sentado allí explicando sus cosas, y el tío, como está como una regadera y como una puta cabra, comienza a hablar consigo mismo,

y en ese momento no dice nada revelador, pero el tío, bueno, se explica cosas y se comenta con él mismo cómo ha ido la entrevista con el director. Entonces en ese momento aparece, por lo que parece, un sonidista, y le dice, oiga, perdone, que el director se ha ido, hemos apagado las cámaras y tal, pero el sonido se sigue grabando, o sea, se ha cauto con lo que dice. Ah, vale, vale. Entonces, en el último capítulo, en los últimos cinco minutos, vemos la última entrevista que le hace el director y el tío deja la cámara encendida y el tío pide para ir al lavabo

y el tío se va al lavabo. Y se oye esto. Bueno, y claro, con esta confesión que el tío hace mientras está meando, mientras se oye el agüita por debajo, yo creo que todos habrán visto que está como una puta cabra, bueno, pues lo detuvieron. Seguramente es la confesión más ridícula de la historia. Confesar una cosa así tan gorda mientras orinas es realmente humillante, ¿no?

Sí, sí. ¿Y la otra cosa es, esto cuenta como prueba irrefutable? ¿O puede decir, no, estaba ahí con mis pensamientos locos? Pues seguramente este señor con la pasta que tiene y con los abogados que tiene, seguramente servirá como excusa principal de la defensa. Porque de hecho, la gente que mire toda la serie verá que está en la calle gracias a seis o siete abogados que tiene el tío. No sé, de momento está detenido. Entonces, como que todo el mundo hacía referencia después de ver The Jeans a este otro documental, The Thin Blue Line, pues decidimos con Adrián verlo y lo hemos visto.

Pues sí, hemos rebuscado en las catacumbas de los documentales vintage, porque es un documental del año 88, han pasado años, y no sé a ti, pero a mí me impactó el modo en el que estaba hecho. Es decir, mi primera sensación fue, bueno, tiene una estructura, o sea, está hecho de un modo un poco primitivo, o tiene trazas de cosas un poco rupestre, pero el conjunto y la intención de toda la narrativa me pareció muy, muy moderna, muy ligada a esto que hablamos repetidamente del género en esta edad de oro para el documental,

que se ha entendido que deben explicarse las historias, aunque sean tratando casos reales o lógicamente explicando vidas auténticas e historias que han ocurrido de verdad, se tiene que narrar con el mismo espíritu o con el mismo chip con el que narras una ficción. Sí, sí, bueno, de hecho, este documental, por una de las cosas que he recordado, es por eso, porque es un poco el padre o la madre de los documentales de juicios, de los documentales en los que sucede un asesinato.

Pero, ¿por qué no explicamos un poquito de qué va y luego nos centramos en lo que nos ha parecido? ¿Explicas tú un poco de qué va? Bueno, sí, el documental nos cuenta la historia de básicamente dos personajes. Uno se llama Randall, que es un personaje que ya de entrada nos cuentan que ha sido condenado por un delito, le acusan de un delito, que es de un asesinato, por el cual ha sido condenado a muerte. Pero la historia también nos trae a otro personaje que hasta al cabo de un rato no terminas de ubicar,

pero que terminas sabiendo que es el culpable de ese asesinato que le han adjudicado a Randall. Entonces la historia nos va contando el suceso, el origen de esta confusión y vamos descubriendo en realidad como no es un error, sino que hay engaños hay testimonios falsos, hay intereses cruzados, y en el que el señor Randall recibe, bueno se mete ahí en un jardín sin comerlo ni beberlo y está hecho como decíamos en el año 88 en un caso que ocurrió el año 76 en Dallas Sí, el caso era el asesinato de un policía O sea, un policía para un coche

Aquella típica escena que hemos visto tanto en las películas En que el policía hace parar al coche en la cuneta El policía baja y justo cuando se está acercando a la ventanilla Alguien dispara a ese señor Entonces toda la película y toda la trama de la película Se trata en que vas averiguando y vas viendo pistas y testimonios y testimonios y más testimonios que te indican quién cometió realmente el crimen. El director es Errol Morris, un legendario. Un clásico. Documentales como The Fog of War, que ganó el Oscar en el 2003, que iba sobre el secretario de defensa de los Estados Unidos, el señor McNamara.

Después The Unknown Now, que hace un par de años, centrado en otro antiguo secretario de Defensa de los Estados Unidos, Donald Rumsfeld, y mi preferido, y que creo que tú has visto, ¿no, Adrià? Tabloid, ¿te acuerdas de Tabloid? Sí, sí, sí, es un tema muy distinto. Sí, sí, es la historia de una mujer que secuestra a un misionero mormón y todo eso explicado a través de los tabloides. Un documental que a mí me recordaba mucho a aquel que ya hemos comentado alguna vez, Matt Loth, por una historia muy sencilla, muy bien explicada, ¿no?

Sí, sí, totalmente. Hay que decir que hemos contado que, de arranque, hemos dicho que en realidad el hombre que está condenado no es el culpable real y es algo que descubrimos a lo largo de la película. Pero que, al menos para mí, ese no es el gran giro de la historia, que lógicamente es un giro grande, pero tampoco lo esconden hasta muy al final, sino que te lo cuentan bastante al principio, o te lo dan a entender bastante al principio. Pero los matices están y los pequeños giros están en las apariciones de otros elementos que se cruzan en esa investigación.

La cuestión es que se ve que yo esto no lo sabía y lo he descubierto investigando un poco sobre la película, es que Errol Morris, antes de ser director, era detective privado. El tío había ejercido durante mucho tiempo detective privado y entonces explicar como documentalista este tipo de casos, pues el tío disfrutaba un montón. y de hecho él no quería ¿sabes que en un momento de la película citan a un tal Doctor Death Doctor Muerte que es un tío que siempre se ve que siempre es un psiquiatra que siempre lo llaman a declarar en juicios

en los que ha habido un asesinato y el tío siempre el 100% de los casos declara que sí, que están como una puta cabra los acusados y que y que matarán a más gente y por lo tanto que los meten en la cárcel. 100 de 100. Lo que decide ese doctor es que si hay una amenaza de reincidencia de ese personaje, justifica la pena de muerte. Bueno, pues Errol Morris quería hacer un documental sobre este tipo. Pero luego, cuando estaba haciendo este documental, era justo en el momento en que el doctor muerte este estaba haciéndole las pruebas

al protagonista, a uno de los protagonistas de este documental, al Randall este, Entonces le gustó muchísimo más la historia de Randall, sospechó que ahí algo no estaba en claro y quiso hacer un documental sobre esta historia. O sea, recordemos que estamos tratando, decidimos ver The Thin Blue Line porque, al igual que The Gene, son documentales que al parecer, después de hacerse, han cambiado el veredicto del juicio, por decirlo así. De Shing aún no lo sabemos, ¿no? Claro. Claro, o por lo menos ha obligado a reabrirlo, como fue el caso de Randall Adams, en el que fue reabierto el caso y fue rejuzgado, por lo tanto.

Y ahora que dices esto de que Roll Morris fue detective privado, hay un personaje para mí maravilloso de la película que es una testigo. Una testigo con cara de loca, hay que decirlo. Con un ojo a la virulé. Un poco también. Bueno, esto de los ojos, luego quiero explicarte una cosa. Sí, sí. ¿Sobre los ojos en general o sobre los ojos de esta? No, no, no. Es muy importante, pero muy importante, sobre los ojos del documental. Dime, dime. Perdona. Vale. No, no, simplemente que me parece curioso porque sabes que Errol Morris ha sido detective privado

y que en cierto modo hacer este documental satisface su curiosidad y su pasión por el tema de resolver misterios. Y aparece un personaje clave en la historia, que es una testigo que dice haber sido testigo presencial del asesinato del que se acusa a Randall Adams y que testifica asegurando que ella vio que era efectivamente Randall Adams el que había disparado. cosa que luego sabemos que no, pero ella lo asegura y lo dice de modo muy vehemente durante el juicio. Pero es una mujer que paralelamente a decir sí, sí, sí, por supuesto yo lo vi,

también confiesa que desde pequeña ha visto películas de detectives, que ella quería ser detective, que su sueño era casarse con un detective, que quería resolver crímenes, que quería ser partícipe de la resolución de una de estas tramas. Con lo cual, en cierto modo, lo dice con una cara de ilusión como si la llevaran a Euro Disney, de que bien he podido meter baza en esto, aunque haya sido para condenar a un tío que no es culpable y que lo metan en la silla eléctrica.

Sí, es la base del giro que consigue Errol Morris en el caso. Este es uno de los testimonios principales, pero hay como cuatro o cinco testimonios más que no se aguantan por ningún sitio. Cada uno de ellos motivados por alguna razón u otra, algunos por recompensas, otros por esto que explicabas, pues declararon el mal. Y el juez y los abogados lo sabían, pero como el otro acusado era menor de edad, sabían que no se aplicaría la pena de muerte y eso no se podía permitir en un estado como Dallas. En un estado como Texas, en el que el muerto era un policía.

Claro, porque había un poco esa cosa de matar a un policía es algo especialmente grave y por lo tanto hay que dar ejemplo con una sanción máxima, por así decirlo, en ese estado. El documental es innovador en muchos aspectos, seguramente precisamente por eso, porque como que el tío era detective, está todo trazado de una manera que no se había visto hasta entonces. De hecho, documentales con testimonios reales de un caso antes de este no se conocen, por lo que he podido leer por ahí y por lo que ya sabía.

Y ahora, evidentemente, hemos visto 50.000 millones de documentales así, en los que se basa todo el documental en la construcción que realiza los discursos de los testimonios. Sí, pero está claro, o parece ser claro, que The Thin Blueline es el padre de este subgénero documental y que no solamente... O la madre. O la madre, pero no solamente padre o madre de los documentales de sucesos, sino incluso de una manera de narrarlos. Porque tiene mucho de... es como el Hitchcock documentalista, en cierto modo, del modo en el que está contada la historia.

Y, por ejemplo, para mí hay una cosa que, no sé si vas a coincidir, pero que me pareció muy sorprendente, y es de qué modo utiliza las recreaciones. Es decir, es algo que sí hemos visto en otros documentales, que te cuentan un caso y que te muestran una recreación de qué ocurrió esa noche, por así decirlo. La noche de autos. Siempre me ha gustado mucho esta expresión porque no la entiendo. Pero la noche de autos ocurrieron cosas y nosotros hacemos la recreación y la enseñamos. Sí, sí. La noche de los coches.

la noche de los coches. Pero en este caso, la recreación no es solo una, sino que es la misma escena rodada distintas veces con distintas versiones, coincidiendo a las distintas versiones que van dando los distintos testigos o los distintos personajes que aparecen dando su punto de vista. Entonces, añadidos van cambiando cosas. La primera versión que ves de esa recreación es... Se detienen los dos coches, sale un policía del coche y sale también la compañera de ese policía, salen los dos. Luego, y ves que ocurre el asesinato. ¡Pam!

Pero al cabo de un rato, alguien dice, se sospecha que la compañera del policía muerto no siguió el protocolo, que es el de salir del coche a la vez, y en realidad se quedó dentro del coche bebiendo un batido de chocolate. Y entonces vuelves a la misma escena, a la misma recreación, pero sale el policía que termina muerto, pero la mujer no sale del coche.

Y así repetidamente con distintas versiones. Pues si dispara uno, si dispara otro, si hay dos personas en el coche del asesino o hay una sola persona. Bueno, vas viendo si pasa un coche o no pasa un coche, que es el que luego dice que es un testigo directo ocular de lo ocurrido. Y por lo tanto me pareció muy interesante el modo en el que utiliza distintos ángulos para mostrar esa recreación y te va engañando también al hacer la recreación.

Otra cosa que me gustó y que va en la línea de lo que comentas es, no sé si te fijaste, es cómo la iluminación de los entrevistados, o sea, los entrevistados o los testimonios están delante de cámara como un documental normal, como podrías incluir a cualquier protagonista de una película documental de estas características, pero están iluminados como si fuera una película de cine negro, o sea, están muy iluminados la zona de los ojos, un perfil más oscuro que el otro y dejando en media penumbra el resto de la habitación. Es curioso porque la composición del plano es como si fuera una entrevista normal,

pero es que la iluminación parece cine negro de los años 50, y esto también acompaña mucho a la narración. Además, la música, Philip Glass, un crack, la música para el documental me encanta. En algún caso tuve la sensación de que no estaba bien puesta, como que era la música muy buena, muy idónea para el caso, pero no estaba en el lugar correcto y aparecía como una seta de repente y se desvanecía de repente también. No sé si tú tuviste esa sensación. A mí me lo dio, a veces estas cosas te entran o no te entran, pero a mí me pareció eso.

A mí me pareció que tenía mucha presencia la música, que había mucho rato de música de tensión, por así decirlo, de misterio, que acompañaba la imagen de un modo casi permanente. No me fijé en si desaparecía de golpe, es posible, pero está claro que tenía una presencia notable. Y eso, acompañado de la iluminación, que como dices, está muy buscada, te indica que hay mucha premeditación en el enfoque que le quería dar el director a la narración. y como todos esos elementos están colocados a propósito para transmitir al espectador la sensación de que estás viviendo una aventura.

Estoy leyendo una novela de asesinatos en el que no sabes quién es el bueno y quién es el malo. Tú aún no te has pronunciado... Bueno, a ver, por lo que decimos, está pareciendo que nos está gustando. Al menos, y eso sí que es evidente y es verdad, el documental tiene muchos detalles que son muy apreciables. pero yo no he disfrutado mucho con el documental, yo aún no lo había dicho, pero yo la verdad es que a mí la primera parte del documental sobre todo se me ha hecho muy dura. O sea, la sensación que tuve, tal vez tiene sus razones, Errol Morris,

por muchas de estas cosas que hemos dicho, por su afición, por decirlo así, al tema detectivesco, etc. Pero a mí me pareció que para ser un producto cinematográfico, para ser una historia audiovisual, había demasiados detalles. Que muchos de ellos a mí no me aportaban nada a la historia y que lo único que provocaban era mi aburrimiento, pero alucinante. Estaba de verdad, no sabía cómo ponerme en el sofá viendo el documental este, te lo juro. ¿Tú no tuviste nunca esta sensación? La verdad es que entiendo lo que dices, pero no me ocurrió. También es posible que yo estuviera un poco condicionado,

porque tenía muy claro que iba a haber un documental del año 88. Entonces no me esperaba un ritmo del año 2015. Es decir, en cualquier campo del producto audiovisual, el ritmo ha cambiado muchísimo. Con lo cual, en cierto modo, iba un poco precavido. y mentalmente dispuesto. Con lo cual, a mí lo que me ocurrió es lo contrario, que como me esperaba una cosa muy lenta y muy masticada, me sorprendió de arranque y pensé, oye, pues esto está bien.

Y entonces me lo miré con buenos ojos y creo que precisamente porque me esperaba una cosa distinta, esta sensación que tú dices, que me parece comprensible en alguien que visiona este documental tantos años después, creo que por mi predisposición no me ocurrió. Pero seguramente es algo un poco personal y que seguramente el espectador medio de hoy en día le ocurriría lo que te ha ocurrido a ti. Tengo algunas dudas con lo que has dicho. Sí que es verdad, es evidente que el cine que se hace ahora tiene un ritmo diferente al cine que se hacía antes. Pero yo tampoco hablaba...

Ahora también hay películas con un ritmo muy lento, pero que me entran perfectamente. Sencillamente digo que para entender la historia, para yo como espectador seguir y entender qué es lo que estaba pasando con ese caso, Creo que el director hace cosas que no son necesarias. Por ejemplo, hay un momento en el cual uno de los protagonistas están en el cine y están en un cine de estos al aire libre con coche típico de Estados Unidos. Y ahí hay un momento en el que nos pone a lo mejor dos minutos de la película que estaban viendo. ¿Eso qué sentido tiene? Eso no tiene ningún sentido.

No es una cuestión de ritmo. Para mí es una cuestión que, bueno, a lo mejor Errol Morris ahora sabe hacer muy bien las cosas y es un gran director, pero bueno, a lo mejor es que en ese momento era detective privado y no tenía ni puta idea de dirigir una película, ¿no? No, yo creo que... Puede haber otros ejemplos, pero en el ejemplo que tú pones yo creo que sí está justificado porque la película que estaban viendo era La Dama Roja. Entonces... Sí, sí, ya. Creo... No, no, no. ¿No? No, no, no, no, no.

No, no, ese caso también lo ponen. Ponen justo en esa película, en la secuencia en la que asesinan al gánster de Chicago. Y también pone dos o tres minutos de eso. Bueno, ese a lo mejor puede estar un poco más justificado. Pero en ese caso no, en ese caso era de unos adolescentes que fuman porros y no sé qué, que además lo comenta así el propio protagonista. No sé, todo el rato tuve esa sensación, ¿no? De demasiados detalles. Yo creo que una de las gracias del storytelling, de saber explicar historias, es saber resumirlas, es saber escoger aquellos detalles que aportan alguna cosa a la historia

y que hacen que cada minuto que pasa, cada segundo que pasa, el espectador esté un poquito más atrapado y quiera seguir dando pasos hacia adelante, ¿no? A mí los detalles que me da Errol Morris me tiran hacia atrás, me aburrí infinitamente, rollo como si estuviera viendo de verdad, en algunos casos un documental de estos de osos perezosos, que son los documentales de animales peores, porque claro, se suma todo ahí, ¿no? Que es un documental de animales y del animal más lento de la historia, ¿no? Y para colmo y para más, Inri, perdona, es que encima el documental dura una hora y 52 minutos.

Eso ya es. Como no separa el grano de la paja, lo mete todo junto, pues lógicamente va a durar. Hay otro elemento que creo que no ayuda a meterte en el caso o a entenderlo rápidamente y situarte como espectador. Y que a mí me sorprendió, y es que no hay rotulación. No hay ninguna indicación, no hay cairons con el nombre de la persona ni con el cargo o el papel, por así decirlo, que tiene esa persona en el caso. No te pones si esta persona es un acusado, si es un fiscal, si es un abogado, si es un testigo.

no te dan ninguna información gráfica que podría facilitar muchísimo la comprensión de la historia y para ubicarte tú como espectador. Sí que es verdad que la mayoría de testimonios y la mayoría de protagonistas se citan entre ellos y por lo tanto siempre sabes los nombres. Y luego si te fijas en los créditos está muy bien especificado, supongo que por esa razón hay un montón de personajes, porque claro, debe ser el documental con más personajes y protagonistas de la historia. Salen no sé cuántos, deben de salir, ¿qué sale? ¿40 o 50 personas hablando?

Muchos, pero que te lo aclaren en los títulos de crédito es un poco en vano. Ah, bueno, no, sí, claro, sí, sí. Claro, si te lo subrayan un poco al inicio, te dicen, oye, esta persona es tal. Y eso se hace incluso hoy en día, y no solo con la primera aparición, sino que en los documentales actuales muchas veces se pone el kairon con el nombre y el papel de esa persona en distintos momentos en los que el director considera que el espectador se habrá olvidado o puede haber perdido un poco el hilo de a quién nos referimos.

Una cosa que pensaba, que bueno, a lo mejor nosotros nos estamos cagando, o yo sobre todo, nos estamos cagando en Errol Morris por esta manera de hacer, de poner venga y venga y venga, y a lo mejor lo que quería el director era hacerlo complicado a posta porque lo que quería es transmitir al espectador la sensación que debe tener un abogado o un juez delante de un caso de estos. Mira qué difícil es saber discernir entre todas las pruebas, entre todos los detalles de un caso, entre todos los argumentos que nos dan todos los testimonios, etc. Es posible, incluso hay un poco de autobombo.

oye, fíjate el trabajo que he tenido que hacer de investigación y te voy dando todos los pasos que yo di cuando yo estaba investigando el caso para que tú lo revivas conmigo y también en cierto modo valores de lo habilidoso y lo creativo que he sido yo al darle vueltas a la historia y al llegar a conclusiones que ahora te doy masticadas pero que cuando yo empecé a investigar no tenía ni puta idea de cómo había ido la cosa.

En todo caso, yo le reconozco todo el valor que tiene este documental por todas las cosas que hemos dicho, pero para mí fue, o sea, yo qué sé, no sé cómo decirlo. Para mí es como el de momento, de todos los documentales que he visto en mi vida, es como el Ulises de Joyce de los documentales, pero por tostón, porque es que es un tostón.

A mí al menos me lo pareció. Estas cosas van como van. Sí, ya lo sé, ya que a ti no, pero estas cosas van como van. A lo mejor te cogen un momento que, bueno, pues a mí me costó más. Tú sí que lo recomendarías a todo el mundo y que lo viera. Yo la verdad es que sí. Yo lo disfruté, me lo pasé bien, quizá me pilló en buen momento, pero la cuestión es que me entró bien. No me dio esta pereza ni me pareció tan pesado. y hay cosas que también me hicieron sonreír a mí el simple arranque del documental

en el que hay un primer personaje que te dice fui acusado de esto y de esto y de esto y por corte pasas al segundo personaje que es el verdadero culpable pero que en ese momento no sabes pero que va vestido con el traje naranja de condenado a muerte entonces es como bueno, ya te estoy mostrando al que dice ser el condenado vestido con camisa blanca muy civil y el otro que todavía no sabes quién coño es, que va vestido con el traje naranja, con lo cual tú ya empiezas a hacerte tu propio mapa, pero me parece un gancho interesante, incluso hacen esta presentación

de los dos personajes antes de la de la entrada, por así decirlo, de los créditos Oye, volvamos aquello que te he comentado antes, con tu permiso. El tema de los ojos. A ver, esto me inquieta mucho. ¿De verdad, tú no notaste nada extraño en la mirada, no en los ojos, en la mirada de la gente que sale en este documental? ¿No observaste algo extraño? ¿No hubo algo que te inquietara o que vieras diferente al resto de documentales en los que sale entrevistados delante de una cámara. Puede ser... Sí me dio la sensación de que miraban como mucho a cámara. Miraban mucho a cámara, sí, sí.

¿Y tú no sabes por qué es eso? No. Amigo. O sea, tú no sabes qué es el interrotrón. ¿El qué? El interrotrón. Interrotrón. Eso parece un invento de mortadores y flemones. No, es un invento de Errol Morris. A ver, yo pensaba que esto lo sabías y que lo habíamos hablado alguna vez. Errol Morris es famoso por los documentales que ha hecho, pero en el mundo del cine es muy famoso por este invento del demonio que es, como sabrán los espectadores, en el mundo de la televisión y del cine, no creo, pero en el mundo de la televisión se utiliza el telepronter,

que es esta cosa que es como un cristal en el que se refleja letras que puede leer la persona que está delante de la cámara. En los informativos y en todos los programas de televisión se utiliza esto. Pues este señor creía que era una buena idea que la gente que él entrevistaba mirase a la cámara porque así al espectador le transmitiría más. ¿Y entonces qué es que inventó el tío? Inventó reflejarse a su cara en el aparato del teleprompter, como si dijéramos. O sea, él, ¿cómo hacía las entrevistas a esta gente de la que hemos estado hablando durante todo el capítulo?

Él ponía la cámara con que se grababa al protagonista y él se iba a otra habitación y le ponían una cámara justo delante. ¿Al entrevistador también? A Errol Morris. O sea, él se grababa. Entonces, ¿qué veía el entrevistador? Perdón, el entrevistado. O sea, uno de los protagonistas de este documental, de The Thin Blue Line, cuando le hacía las preguntas a Errol Morris, veía a Errol Morris en la cámara.

O sea, el protagonista todo el rato está mirando a Errol Morris en directo en ese momento mientras le hace la entrevista. Entonces es como si el espectador estuviera haciendo la entrevista al protagonista del documental y en el momento en el que el protagonista del documental le está explicando lo que sea, parece que te lo está explicando al espectador. Al menos esa era la intención de Errol Morris. Claro, pero eso supone sacrificar la presencia del entrevistador delante del entrevistado. Sí. Y esto, tanto como hemos hecho entrevistas y sabemos el valor que tiene la cercanía

y el ver los ojos de la persona físicamente delante, incluso el contacto. Sí, sí, sí. Pero bueno, Errol Morris ha hecho muchos documentales así. yo he probado esa técnica y realmente es complicado es difícil y a mí al menos no me ha funcionado a Errol Morris parece que sí de todas maneras es aquel tipo de cosa que a lo mejor no te das cuenta, que creo que es lo que te ha pasado a ti no te das cuenta pero te incomoda no sé, a mí, que estuve todo el rato a mí me incomoda no me gusta que el tío me esté mirando a cámara, ¿sabes?

No es un presentador de televisión, es un protagonista de un documental y para mí al menos como nos han educado cinematográficamente desde el inicio miran hacia un lado de la cámara, ¿no? Sí, yo creo que no le di mayor importancia, sí, me fijé en este detalle que te comentaba, pero no le di mayor importancia porque supongo que deducí sin pensarlo mucho, deducí que el entrevistador estaba justo detrás de la cámara. Me lo imaginé manejando la cámara, con lo cual había una posición que hacía que coincidiera la dirección de los ojos un poco con el objetivo de la cámara.

Pero no le di mayor importancia porque tampoco le vi un especial valor gráfico. No me pareció que aportara mucho. Si estuvieran mirando hacia un lado no me parecía que supusiera algo muy distinto para el espectador. Que a lo mejor sí, a lo mejor sí. Tampoco podemos comparar, porque claro... No sabemos que hubieran dicho los protagonistas de este documental si la entrevista hubiera sido de otra manera. Pero así lo hacía el señor Interrotron. El nombre se ve que se lo puso la mujer de Errol Morris y yo supongo que lo hizo de cachondeo, porque claro Interrotron... Interrotron 3. Es un gran título para la película

de Vin Diesel.